Tiempo de lectura aprox: 7 minutos, 52 segundosMano a mano con Ana Cubilla: “Si no les es rentable la yerba, busquen hacer otra cosa, nos dijeron los diputados de la LLA”. Ana es una mujer que dedicó su vida al trabajo en el campo. Es una tarefera, como le gusta definirse, es decir, una cosechera de yerba mate que llegó al cargo actual de secretaria general del Sindicato Único de Obreros Rurales de Misiones y secretaria adjunta de la Federación Argentina de Trabajadores y Trabajadoras Agrarias (FATARA) En una extensa entrevista con Agroperfiles Radio dijo algo que conmovió a los oyentes del programa radial: “Nuestros jóvenes y obreros de edad emprendieron el éxodo hacia Brasil, en busca de trabajo, dejando un desarraigo familiar tremendo”, dijo. Ana Cubilla, advirtió que la crisis que atraviesa la actividad yerbatera no solo afecta a los productores, sino también a miles de trabajadores rurales que dependen de la cosecha de yerba mate para subsistir. La dirigente explicó que, hasta la llegada del actual gobierno nacional, el sector se regía por el Instituto Nacional de la Yerba Mate, organismo en el que participaban todos los eslabones de la cadena productiva, productores, trabajadores, secaderos y molinos, entre otros, para consensuar anualmente un precio mínimo que permitiera afrontar los costos de producción y garantizar el inicio de la cosecha. “LA DESREGULACION QUE NOS COMPLICO” Según señaló, la situación cambió con la implementación del DNU 70/23, que eliminó la facultad del instituto para fijar precios y dio paso a un esquema de libre mercado. “Los diputados nacionales de la Alianza nos dijeron que si vemos que la yerba mate no tiene salida, que hagamos otra cosa, como si fuera facil, acá no se puede reconvertir uno como en los papeles parece”, aseguró. Cubilla sostuvo que esta medida impactó de manera negativa en las economías regionales y aseguró que la problemática no se limita a la yerba mate, sino que se replica en otras actividades productivas del país, como la vitivinicultura en San Juan y Mendoza, los cítricos y la caña de azúcar en Tucumán, entre otras. En ese sentido, remarcó que la producción yerbatera ha logrado una mayor visibilidad debido a la organización de los productores, que cuentan con cámaras y asociaciones que han impulsado distintas acciones de protesta, incluyendo movilizaciones y cortes de ruta que llegaron hasta el Obelisco. Además, destacó que la yerba mate forma parte de la identidad cultural argentina, al igual que el vino o el asado. Cubilla alertó que, de mantenerse las condiciones actuales, la actividad enfrenta un escenario crítico. “No hay posibilidad alguna de que se pueda cosechar yerba”, sostuvo, y advirtió sobre el riesgo de una reducción significativa de la producción en los próximos años. “UN GOLPE SOCIAL TREMENDO” La dirigente también hizo hincapié en las consecuencias sociales que atraviesa la provincia. Recordó que la actividad yerbatera está presente en los 79 municipios de Misiones y genera empleo tanto para productores como para tareferos y tareferas, por lo que la crisis repercute directamente sobre el arraigo de las familias en las zonas rurales. En cuanto a la situación laboral, señaló que muchos trabajadores están migrando hacia Brasil en busca de mejores salarios y condiciones de trabajo. “Los barrios de trabajadores rurales están totalmente vacíos”, afirmó, al describir una realidad en la que numerosas familias se separan temporalmente porque uno de sus integrantes cruza la frontera para conseguir empleo. Mientras tanto, indicó que los productores intentan resistir la crisis postergando la cosecha o evitando vender sus chacras, aunque advirtió que cada vez son menos los que logran sostenerse. Para Cubilla, la problemática económica ya se transformó en una profunda crisis social que afecta tanto a los trabajadores como a los pequeños productores de la provincia. LOS TAREFEROS COBRAN 79 MIL PESOS POR TONELADA Cubilla explicó que la cosecha de yerba mate se extiende durante seis meses, entre marzo y septiembre, período en el que se recolectan alrededor de 1.000 millones de kilos de hoja verde destinados tanto al mercado interno como a la exportación. En relación con la situación de los trabajadores rurales, señaló que la actividad se remunera por tonelada cosechada. Actualmente, los tareferos perciben alrededor de 79.000 pesos por tonelada recolectada, aunque advirtió que la problemática excede el nivel salarial acordado en las paritarias. Según detalló, el principal inconveniente es que los productores no pueden afrontar esos pagos debido al bajo valor que reciben por su producto. LOS SECADEROS Explicó que el secadero, encargado de comprar la hoja verde para su posterior secado y procesamiento, también opera bajo las condiciones que impone el mercado, trasladando la caída de los precios a toda la cadena productiva. La dirigente sostuvo que la situación genera una profunda preocupación social y económica. Recordó que Argentina históricamente recibió inmigrantes que llegaban en busca de oportunidades laborales, mientras que hoy son los propios trabajadores rurales quienes se ven obligados a emigrar hacia países vecinos para garantizar su subsistencia. MUCHAS PROTESTAS, NINGUN RESULTADO En ese contexto, relató que productores y trabajadores han impulsado numerosas medidas de protesta para visibilizar el conflicto, entre ellas tractorazos, cortes de ruta y gestiones ante distintos ámbitos institucionales. Una de las últimas instancias fue la participación en la Comisión de Economías Regionales de la Cámara de Diputados de la Nación. Allí, según comentó, algunos legisladores oficialistas plantearon que los productores podrían reemplazar la yerba mate por otras actividades productivas. Sin embargo, Cubilla cuestionó esa postura y aseguró que desconoce las particularidades productivas de Misiones. Señaló que la provincia posee condiciones agroecológicas específicas y que la reconversión no puede concretarse de manera inmediata ni garantiza resultados económicos en el corto plazo. FUNCIONO BIEN HASTA 2023 La representante sindical remarcó que la actividad yerbatera funcionó con normalidad hasta fines de 2023 y consideró que la desregulación del sector alteró el equilibrio que existía en la cadena productiva. Asimismo, criticó la falta de respuestas concretas por parte del Gobierno nacional y afirmó que, pese a los reclamos, la única respuesta recibida es que la situación…