Engorde a Corral: estudio arroja distintos resultados con animales de igual peso de ingreso
Tiempo de lectura aprox: 5 minutos, 33 segundosEl estudio se desarrolló dentro de un establecimiento en funcionamiento, por lo que la forma de trabajo se ajustó a la rutina productiva existente, sin generar cambios en las tareas diarias ni perjuicios para la empresa. La becaria María Laura Pastori de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNNE, evaluó durante 143 días el desempeño de 47 animales alojados en un establecimiento de engorde a corral en General Vedia, Chaco. El trabajo encontró diferencias de hasta 0,27 kilogramos diarios de aumento de peso entre los dos orígenes estudiados. La producción de carne en Argentina se desarrolló históricamente sobre sistemas donde los animales pastan a campo abierto, en superficies extensas. En las últimas décadas, el crecimiento de la agricultura ocupó una porción creciente de las tierras más productivas, y la ganadería quedó relegada a campos de menor calidad de suelo y de menor superficie. Ante ese cambio, el engorde a corral —también llamado feedlot, un sistema en el que los animales se alojan en corrales y reciben una dieta preparada, en lugar de pastar— se convirtió en un complemento para producir más carne en menos espacio y en menos tiempo. Este sistema depende del uso de alimentos concentrados en nutrientes y busca acortar el ciclo de producción, en un país que destina buena parte de su superficie a granos y oleaginosas. El engorde a corral gana terreno en el noreste argentino. Por eso, conocer qué factores modifican el desempeño de los animales dentro de este sistema aporta información para tomar decisiones productivas. María Laura Pastori, becaria de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNNE, llevó adelante un trabajo de investigación sobre el efecto del peso inicial, la categoría y el origen de los animales en el resultado del engorde a corral en la provincia del Chaco. La dirección académica estuvo a cargo del doctor Enrique Yáñez, docente de la Cátedra de Nutrición y Alimentación de esa unidad académica. Factores de rendimiento. La investigación identifica al sexo del animal, la raza, el peso con el que ingresa al corral, y las características de la dieta como los elementos con más peso sobre el resultado final. Los animales más jóvenes y livianos, que terminan su engorde en menos tiempo y con menos peso, suelen convertir mejor el alimento en aumento de peso, algo que en el mercado interno argentino se traduce en más rentabilidad. Los animales de mayor tamaño, en cambio, se ajustan a otros esquemas de producción o a las categorías que se exportan. El sexo también incide: por un lado, las hembras destinadas a este sistema (vaquillonas) no pueden superar entre 300 y 350 kilogramos de peso vivo antes de la faena; por otro, según el trabajo, la eficiencia de conversión del alimento es similar entre terneros machos y hembras cuando son muy jóvenes, pero se reduce en las hembras adultas frente a los machos castrados de la misma edad. Esto ocurre porque las hembras depositan grasa corporal antes que los machos, lo que reduce cuánto peso suben por día, aunque reciban la misma dieta y coman la misma cantidad. El peso con el que un animal ingresa al corral también se toma como referencia, porque incide en cuánto come, cuánto engorda por día y cuánta eficiencia tiene para convertir el alimento en peso. De acuerdo con estudios previos citados en el trabajo, cuanto más pesados ingresan los animales, peor es esa eficiencia de conversión. El origen de los animales —es decir, el productor y el sistema de cría del que provienen, con sus condiciones genéticas y sanitarias— es un factor sobre el que, según señala el trabajo, existe poca información en el noreste argentino, a pesar de su peso en las decisiones económicas de los establecimientos y en el resto de la cadena de producción de carne. Trabajo de campo. La investigación se realizó en el establecimiento «La Buena Vida», sobre la ruta nacional 11, kilómetro 1076, en General Vedia, Chaco, propiedad de la empresa familiar Herrera S.A.I.C.A., dedicada al engorde a corral y a la comercialización de carne. La Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNNE tiene un acuerdo de trabajo conjunto con la empresa. El establecimiento aloja 3.000 animales en corrales, y cada ciclo de recría y engorde dura entre 80 y 120 días. La carne producida se destina principalmente a la provincia del Chaco, a través de un punto de distribución en Resistencia. Además de engordar hacienda propia, la empresa recibe animales de otros productores e inversores para prestarles el servicio de engorde. Rutina productiva. Como el estudio se desarrolló dentro de un establecimiento en funcionamiento, la forma de trabajo se ajustó a la rutina productiva existente, sin generar cambios en las tareas diarias ni perjuicios para la empresa, y a la vez generando información de utilidad para la misma. Se usaron los corrales ya existentes, con capacidad de entre 75 y 130 animales cada uno, y se agruparon los animales a evaluar según su peso de ingreso, su categoría (edad y sexo) y su origen. El engorde se dio por finalizado cuando la mitad de cada lote alcanzaba el peso de salida al mercado. Al ingresar al establecimiento, los animales recibieron vacunas contra enfermedades clostridiales y respiratorias y tratamiento contra parásitos, se identificaron con caravanas individuales y se pesaron. Durante las primeras tres semanas recibieron una dieta de adaptación, pensada para evitar problemas de salud y preparar el sistema digestivo para el resto del proceso. Las dietas de las etapas siguientes se calcularon según una guía internacional de nutrición animal publicada en 2016 (NASEM), con el objetivo de que cada animal llegue al peso de salida que pide el mercado: hasta 330 kilogramos para las hembras y hasta 350 kilogramos para los machos castrados. Los animales tuvieron acceso al alimento sin límite de cantidad, suministrado en dos o tres momentos del día, y la cantidad entregada por lote y por día quedó registrada en planillas. Con esos registros se calcularon dos datos por lote y por día: la…

