Tiempo de lectura aprox: 5 minutos, 33 segundosEn diálogo con Agroperfiles, el ex subsecretario de Mercados Agrícolas y actual analista Javier Preciado Patiño repasó el panorama del mercado internacional del maíz, las exportaciones, el desafío de agregar valor a la producción dentro del país y las posibilidades que se abren para el girasol, tanto a nivel nacional como en el Chaco. La situación del maíz argentino en el mercado internacional presenta un escenario favorable, en cuyo marco Preciado Patiño destacó que se trata de “una muy buena noticia para Argentina en todo sentido”. En ese sentido, explicó que el 90% del maíz que se comercializa entre países a nivel mundial proviene de apenas cuatro proveedores: Estados Unidos, Argentina, Brasil y Ucrania. Según analizó, Argentina atraviesa este escenario con una producción récord. “Yo creo que no hay menos de 66 millones de toneladas, la Secretaría de Agricultura dice que hay 70 millones. Estamos muy cómodos, con una oferta muy grande”, sostuvo. Preciado Patiño también remarcó que a la producción de la actual campaña se suma un stock importante del año pasado, en un contexto internacional marcado por una fuerte sequía en Europa que está afectando la producción de maíz en Francia. A esto –señaló Preciado Patiño a Agroperfiles– se agrega la situación de Ucrania, donde la guerra en el Mar Negro dificulta la salida de sus barcos hacia los mercados mundiales. “Ucrania tiene 23 millones para vender, son 2 millones de toneladas por mes que puede sacar”, explicó. NUEVAS OPORTUNIDADES DE MERCADOS Para el especialista, la coincidencia entre estos factores internacionales y la disponibilidad de maíz argentino está generando nuevas oportunidades comerciales. “Me parece que las condiciones globales que se dan justo coinciden con una oferta argentina y están apareciendo muchos negocios”, afirmó. Como ejemplo, mencionó el crecimiento de las ventas hacia Egipto. “En 2024 a Egipto le vendíamos 800 mil toneladas, el año pasado le vendimos un millón 800 de maíz y este año, en julio, ya le estamos vendiendo 2 millones 400, pueden ser más en agosto”, detalló. En ese sentido, sostuvo que Argentina estaría colocando en ese mercado un millón de toneladas más que el año pasado. “Egipto está al frente del Mar Negro, ahí llega el maíz argentino de una forma súper competitiva”, destacó. Otro caso señalado fue Marruecos, un mercado ubicado cerca de Ucrania y Europa. “Le vendíamos 800 mil toneladas, ya le duplicamos el volumen, estamos a un millón 600 y todavía falta todo septiembre, que tenemos anotadas 3 millones de toneladas para exportar, y los meses que quedan hasta fin de año, más enero y febrero”, indicó. Con este escenario, Preciado Patiño consideró que Argentina se encuentra en una posición favorable. “Me parece que estamos en una buena posición, los precios incluso han mejorado”, afirmó. El escenario no está determinado únicamente por una elevada oferta de maíz. “No solamente el mercado está ofertado con todo el maíz tardío, sino también está demandado y el mercado global lo está reflejando, así que se alinearon los planetas mínimamente”, concluyó. COMO ESTA EL MERCADO INTERNO En cuanto a la demanda interna, Preciado Patiño explicó que Argentina necesita alrededor de 21 millones de toneladas de maíz para abastecer el consumo de los feedlots, la producción avícola y porcina, el etanol y la molienda. “Todo lo que produzcamos por encima de ese volumen es exportado. O sea que hoy estamos exportando el 67% de la producción argentina, es muy alto”, señaló. En este sentido, consideró que el desafío debería estar puesto en aumentar la transformación de la materia prima dentro del país. “Lo que deberíamos tener como política es la transformación puertas adentro, estamos exportando demasiado grano sin procesar”, sostuvo. Sin embargo, planteó que el escenario también puede analizarse desde una perspectiva positiva. “Al verlo como un vaso medio lleno podemos decir: tenemos un cosechón, estamos exportando, eso genera dólares en un momento que siempre genera tensión, que es el segundo semestre del año, fuera del pico de cosecha, con lo cual nos trae tranquilidad macroeconómica”, explicó. EL AGREGADO DE VALOR EN ORIGEN Pero, al mismo tiempo, advirtió sobre la oportunidad que Argentina está dejando pasar en materia de agregado de valor. “El vaso medio vacío es Brasil, Estados Unidos: te exportan el 20-30% de la producción de maíz, el otro 70% lo usan internamente y nos estamos perdiendo de agregar valor, de generar trabajo, de todas las bondades que tiene la transformación puertas adentro de la materia prima del agro”, afirmó. “Pero bueno, por lo menos generamos dólares”, agregó. Preciado Patiño volvió a poner el foco en la diferencia entre Argentina y Brasil en cuanto al destino de la producción. “Brasil exporta como grano de maíz el 20% de su cosecha, nosotros exportamos el 67%. Por ahí estamos desperdiciando la oportunidad de ser proveedores de pollos, porcinos, carne vacuna, huevo, utilizar más maíz para hacer etanol. Nos estamos perdiendo de todo eso, pero la verdad que lo hemos perdido los últimos años”, sostuvo. CADENAS DE TRANSORMACION En ese punto, recordó que Argentina llegó a contar con condiciones especialmente favorables para desarrollar esas cadenas de transformación. “Una agricultura argentina accedía a un maíz 20% más barato que el brasileño, por el derecho de exportación, y a una harina de soja 30% más barata. ¿Cómo es que en ese momento no pudimos hacer las cosas como para crecer exponencialmente?”, planteó. Según explicó, la agricultura argentina creció hasta 2012, cuando la crisis del petróleo provocó una fuerte reducción de los precios y contrajo la demanda externa. “Igual que los porcinos, ¿cómo no aprovechamos esa oportunidad, que todavía la seguimos teniendo?”, cuestionó. En relación con la estructura impositiva actual, señaló que “hoy hay una retención del 8,5% sobre el valor del maíz, que lo comprás más barato acá en términos relativos que en Brasil, y tenés el 22-24% para los productos de la soja”. A partir de este escenario, consideró que hubo una falta de coordinación entre las políticas públicas y el sector privado. “Me parece que ahí no se han enfocado bien…