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En diálogo con Agroperfiles, el ex subsecretario de Mercados Agrícolas y actual analista Javier Preciado Patiño repasó el panorama del mercado internacional del maíz, las exportaciones, el desafío de agregar valor a la producción dentro del país y las posibilidades que se abren para el girasol, tanto a nivel nacional como en el Chaco.
La situación del maíz argentino en el mercado internacional presenta un escenario favorable, en cuyo marco Preciado Patiño destacó que se trata de “una muy buena noticia para Argentina en todo sentido”.
En ese sentido, explicó que el 90% del maíz que se comercializa entre países a nivel mundial proviene de apenas cuatro proveedores: Estados Unidos, Argentina, Brasil y Ucrania.

Según analizó, Argentina atraviesa este escenario con una producción récord. “Yo creo que no hay menos de 66 millones de toneladas, la Secretaría de Agricultura dice que hay 70 millones. Estamos muy cómodos, con una oferta muy grande”, sostuvo.
Preciado Patiño también remarcó que a la producción de la actual campaña se suma un stock importante del año pasado, en un contexto internacional marcado por una fuerte sequía en Europa que está afectando la producción de maíz en Francia.
A esto –señaló Preciado Patiño a Agroperfiles– se agrega la situación de Ucrania, donde la guerra en el Mar Negro dificulta la salida de sus barcos hacia los mercados mundiales. “Ucrania tiene 23 millones para vender, son 2 millones de toneladas por mes que puede sacar”, explicó.
NUEVAS OPORTUNIDADES DE MERCADOS
Para el especialista, la coincidencia entre estos factores internacionales y la disponibilidad de maíz argentino está generando nuevas oportunidades comerciales. “Me parece que las condiciones globales que se dan justo coinciden con una oferta argentina y están apareciendo muchos negocios”, afirmó.
Como ejemplo, mencionó el crecimiento de las ventas hacia Egipto. “En 2024 a Egipto le vendíamos 800 mil toneladas, el año pasado le vendimos un millón 800 de maíz y este año, en julio, ya le estamos vendiendo 2 millones 400, pueden ser más en agosto”, detalló.

En ese sentido, sostuvo que Argentina estaría colocando en ese mercado un millón de toneladas más que el año pasado. “Egipto está al frente del Mar Negro, ahí llega el maíz argentino de una forma súper competitiva”, destacó.
Otro caso señalado fue Marruecos, un mercado ubicado cerca de Ucrania y Europa. “Le vendíamos 800 mil toneladas, ya le duplicamos el volumen, estamos a un millón 600 y todavía falta todo septiembre, que tenemos anotadas 3 millones de toneladas para exportar, y los meses que quedan hasta fin de año, más enero y febrero”, indicó.
Con este escenario, Preciado Patiño consideró que Argentina se encuentra en una posición favorable. “Me parece que estamos en una buena posición, los precios incluso han mejorado”, afirmó.
El escenario no está determinado únicamente por una elevada oferta de maíz. “No solamente el mercado está ofertado con todo el maíz tardío, sino también está demandado y el mercado global lo está reflejando, así que se alinearon los planetas mínimamente”, concluyó.
COMO ESTA EL MERCADO INTERNO
En cuanto a la demanda interna, Preciado Patiño explicó que Argentina necesita alrededor de 21 millones de toneladas de maíz para abastecer el consumo de los feedlots, la producción avícola y porcina, el etanol y la molienda. “Todo lo que produzcamos por encima de ese volumen es exportado.
O sea que hoy estamos exportando el 67% de la producción argentina, es muy alto”, señaló. En este sentido, consideró que el desafío debería estar puesto en aumentar la transformación de la materia prima dentro del país. “Lo que deberíamos tener como política es la transformación puertas adentro, estamos exportando demasiado grano sin procesar”, sostuvo.

Sin embargo, planteó que el escenario también puede analizarse desde una perspectiva positiva. “Al verlo como un vaso medio lleno podemos decir: tenemos un cosechón, estamos exportando, eso genera dólares en un momento que siempre genera tensión, que es el segundo semestre del año, fuera del pico de cosecha, con lo cual nos trae tranquilidad macroeconómica”, explicó.
EL AGREGADO DE VALOR EN ORIGEN
Pero, al mismo tiempo, advirtió sobre la oportunidad que Argentina está dejando pasar en materia de agregado de valor. “El vaso medio vacío es Brasil, Estados Unidos: te exportan el 20-30% de la producción de maíz, el otro 70% lo usan internamente y nos estamos perdiendo de agregar valor, de generar trabajo, de todas las bondades que tiene la transformación puertas adentro de la materia prima del agro”, afirmó. “Pero bueno, por lo menos generamos dólares”, agregó.
Preciado Patiño volvió a poner el foco en la diferencia entre Argentina y Brasil en cuanto al destino de la producción. “Brasil exporta como grano de maíz el 20% de su cosecha, nosotros exportamos el 67%. Por ahí estamos desperdiciando la oportunidad de ser proveedores de pollos, porcinos, carne vacuna, huevo, utilizar más maíz para hacer etanol. Nos estamos perdiendo de todo eso, pero la verdad que lo hemos perdido los últimos años”, sostuvo.
CADENAS DE TRANSORMACION
En ese punto, recordó que Argentina llegó a contar con condiciones especialmente favorables para desarrollar esas cadenas de transformación. “Una agricultura argentina accedía a un maíz 20% más barato que el brasileño, por el derecho de exportación, y a una harina de soja 30% más barata. ¿Cómo es que en ese momento no pudimos hacer las cosas como para crecer exponencialmente?”, planteó.
Según explicó, la agricultura argentina creció hasta 2012, cuando la crisis del petróleo provocó una fuerte reducción de los precios y contrajo la demanda externa. “Igual que los porcinos, ¿cómo no aprovechamos esa oportunidad, que todavía la seguimos teniendo?”, cuestionó.
En relación con la estructura impositiva actual, señaló que “hoy hay una retención del 8,5% sobre el valor del maíz, que lo comprás más barato acá en términos relativos que en Brasil, y tenés el 22-24% para los productos de la soja”.

A partir de este escenario, consideró que hubo una falta de coordinación entre las políticas públicas y el sector privado. “Me parece que ahí no se han enfocado bien las cosas en lo que tendría que haber sido la coordinación de la política pública con el sector privado. Espero que en algún momento, de acá para adelante, esto se pueda ordenar”, concluyó.
EL GIRASOL, EL BOOM QUE SE VIENE SI “EL NIÑO” LO DEJA
En cuanto al girasol, Preciado Patiño señaló que el principal factor de preocupación está puesto en las condiciones climáticas. “Lo único que me preocupa es el clima con este súper Niño, pero sacando eso estamos también ganando mucho terreno internacionalmente”, sostuvo.
El especialista destacó que el cultivo atraviesa un momento favorable en materia de precios y de posicionamiento internacional. “Tuvimos hace días atrás un precio buenísimo para el girasol. Me parece que es un cultivo que ya volvió para quedarse”, afirmó.
En este contexto, remarcó que el girasol requiere un manejo más cuidadoso para aprovechar su potencial productivo. “Es un cultivo que hay que ponerle más ganas, en el sentido de cuidarlo un poquito más: fertilización, cuidado. Tenemos el tema de los pájaros, pero vamos para una producción de 8 millones de toneladas”, explicó.
LA CAPACIDAD DE INDUSTRIALIZACION
También destacó el crecimiento de la capacidad de industrialización. “Estamos moliendo 500 mil toneladas de girasol, estamos en volumen récord de molienda”, indicó, y mencionó nuevas inversiones vinculadas al cultivo. Según detalló, Dreyfus avanzó con una planta de molienda de girasol en Bahía Blanca, mientras que Molinos Agro destinó inversiones para mejorar su línea de molienda en Rosario e incorporar el girasol.
También señaló que la Unión Agrícola de Avellaneda continúa activa en este segmento. “Me parece que tenemos un cultivo donde tenemos una posibilidad enorme de recuperarlo. Le ganamos terreno a los países del Mar Negro, Rusia, Ucrania, y hay que aprovecharlo teniendo el costo más bajo de producción por hectárea y eso que hay productividad”, sostuvo.

Para Preciado Patiño, la competitividad en los costos representa una ventaja estratégica para Argentina. “Una vez que tenés un costo superior competitivo de producción, es muy difícil que te saquen”, afirmó.
LA PRODUCCION AGRICOLA DE CHACO
Respecto de la producción agrícola chaqueña, Javier Preciado Patiño recordó las dificultades que durante años condicionaron la intención de siembra, principalmente por la falta de humedad y las complicaciones al momento de implantar el cultivo. “Yo los venía siguiendo siempre con muchos problemas de falta de humedad o de complicaciones al momento de la siembra y eso le venía tirando siempre abajo la intención de siembra”, explicó. Como ejemplo, señaló que las expectativas de superficie muchas veces terminaban reduciéndose de manera considerable. “Ponéle que querían sembrar 500 mil hectáreas, al final eran 350”, ejemplificó.
Sin embargo, consideró que el ciclo húmedo iniciado hace algunas campañas modificó ese escenario y permite pensar en una expansión de la superficie. “Este ciclo húmedo que empezó hace un par de campañas ahora te permite hacer la siembra julio-agosto”, indicó.
En ese sentido, sostuvo que un incremento del área chaqueña destinada al girasol sería una noticia muy positiva, especialmente por el contexto de precios y las características del cultivo. “Sería un notición que puedan aumentar la superficie de siembra, porque el precio es muy atractivo, es un cultivo noble, tiene un costo relativamente bajo”, afirmó.

Al mismo tiempo, remarcó la importancia de mejorar el manejo productivo. “Sería bueno que, como dije, el productor fertilice, manejo de las malezas, de insectos, etcétera”, señaló.
Finalmente, destacó que los rindes obtenidos en los últimos años fueron relativamente buenos, aunque consideró que todavía existe margen para incrementarlos a partir de mejores prácticas y del aporte de la genética. “Los rindes fueron relativamente buenos últimamente, pero podrían ser mejores y eso además les trae la mejora genética, los semilleros”, sostuvo.
Y concluyó: “Estamos a las puertas de ingresar al círculo virtuoso del girasol en Argentina”.

