Tiempo de lectura aprox: 3 minutos, 7 segundosDe manera contundente, y ante los casos de lotes infestados por la placa del picudo del algodonero en Chaco y Santiago del Estero, la ingeniera agrónoma Marita Simonella, especialista en plagas del cultivo del INTA Sáenz Peña, advirtió que el manejo del picudo del algodón requiere un trabajo constante durante todo el año, ya que se trata de una plaga que permanece siempre presente, aunque en muchos casos no sea visible. En ese sentido, en declaraciones al programa Agroperfiles Radio, explicó que puede mantenerse en niveles bajos y pasar desapercibida, pero ante condiciones climáticas favorables tiende a multiplicarse rápidamente, generando situaciones que, como las actuales, se vuelven difíciles de controlar. UN ESCENARIO LEGAL DIFERENTE Asimismo, señaló que la ausencia de una legislación vigente, como la que regía hasta el año pasado, ha impactado directamente en el manejo del cultivo. Esa normativa establecía pautas sobre fechas de siembra y la destrucción de rastrojos, herramientas clave para reducir la presencia de la plaga. En el escenario actual, los productores siembran en función de las condiciones que consideran más convenientes, principalmente ligadas a las precipitaciones, lo que ha derivado en un esquema de siembras escalonadas que se extienden desde septiembre hasta diciembre. Esta situación, favorece la persistencia del picudo durante todo el ciclo agrícola, ya que encuentra alimento y refugio de manera continua. Como consecuencia, los lotes sembrados más tarde son los que presentan mayores niveles de afectación en esta época del año. LAS CONSECUENCIAS CLIMATICAS En cuanto a las condiciones climáticas, Simonella remarcó que, si bien factores como altas temperaturas y sequía no benefician al cultivo, tampoco resultan ideales para la plaga. Sin embargo, las condiciones óptimas para el desarrollo del algodón suelen coincidir con aquellas que favorecen al picudo. En este contexto, las lluvias recientes y la mejora en las temperaturas durante marzo generaron un escenario propicio para la multiplicación del insecto. En tal sentido, advirtió que este conjunto de factores tendrá un impacto negativo en la producción, con pérdidas significativas tanto en el rendimiento como en la calidad de la fibra obtenida. LAS DISTINTAS ALTERNATIVAS Simonella también se refirió a algunas de las alternativas que se vienen planteando entre los productores para enfrentar la problemática. Entre ellas, mencionó la posibilidad de acelerar la maduración del cultivo para adelantar la cosecha, aunque consideró que esta estrategia, por sí sola, no resulta suficiente. Sostuvo que no debe descartarse la aplicación de insecticidas en esta etapa del cultivo. Si bien reconoció que muchos productores ya han realizado importantes inversiones en este tipo de tratamientos, remarcó que continuar con estas aplicaciones es necesario para reducir la población de la plaga. En ese sentido, explicó que el objetivo no es únicamente resolver la situación actual, sino también disminuir la presión de cara a la próxima campaña. Advirtió que las condiciones invernales de la región no suelen ser lo suficientemente rigurosas como para eliminar naturalmente al picudo, lo que permite que una parte de la población sobreviva refugiada en montes, aguadas u otros ambientes, hasta encontrar nuevamente condiciones favorables para su reproducción. USAR, NECESARIAMENTE, INSECTICIDAS Por ello, insistió en que bajar la carga poblacional mediante el uso de insecticidas se vuelve una herramienta clave en este momento. Además, señaló que la estrategia de defoliar y cosechar de manera anticipada presenta limitaciones, especialmente en lotes donde aún hay plantas que no han alcanzado el grado de apertura necesario. Marita, planteó la necesidad de avanzar en un trabajo conjunto entre productores, organismos técnicos y el Estado, con el objetivo de definir estrategias que permitan evitar que esta situación se repita en la próxima campaña. LAS VARIEDADES NO SON UNA SOLUCION DEFINITIVA La especialista advirtió que el desarrollo de nuevas variedades de semillas no representa una solución inmediata frente a la problemática del picudo, ya que se trata de un proceso que demanda no solo una fuerte inversión económica, sino también tiempo y rigurosos ensayos. En ese sentido, explicó que la generación de nuevas tecnologías implica atravesar distintas etapas de evaluación y control, lo que impide obtener resultados en el corto plazo. Asimismo, remarcó que, aun en el caso de contar con nuevas variedades, estas no constituyen una solución definitiva, sino una herramienta más dentro de una estrategia integral. PRACTICAS ADECUADAS DE MANEJO Subrayó la importancia de continuar con prácticas de manejo adecuadas, especialmente en lo que respecta al control cultural, ya que confiar en una única medida sería insuficiente para enfrentar la plaga. Además, advirtió sobre la necesidad de preservar las tecnologías disponibles para evitar problemas como la generación de resistencias. Simonella señaló que la situación actual ha llevado a muchos productores a evaluar el abandono de lotes, luego de haber realizado importantes inversiones sin lograr controlar el avance del picudo. Frente a este escenario, consideró urgente avanzar en una organización conjunta entre los distintos actores del sector para hacer frente a la problemática. SALIR EN LUCHA CONTRA LA PLAGA En esa línea, planteó la necesidad de una autoconvocatoria de espacios como Coprosave, con el objetivo de generar instancias de trabajo coordinado entre productores, organismos técnicos y el Estado. Según indicó, ante la ausencia de un marco regulatorio como el que existía anteriormente, resulta fundamental definir nuevas estrategias que permitan reducir el impacto de la plaga en futuras campañas. Finalmente, reconoció que no existen soluciones simples ni inmediatas para resolver la situación. No obstante, insistió en que el problema es concreto y requiere ser abordado con urgencia, priorizando acciones que permitan evitar un escenario aún más complejo en la próxima campaña, especialmente si se busca sostener la producción.