“Un ajuste irracional, inconsulto y violento”: los Consejos Regionales del INTA se plantaron contra las reformas
Tiempo de lectura aprox: 4 minutos, 54 segundosEn un comunicado conjunto, 15 Consejos Regionales y 6 Centros de Investigación del INTA dijeron que no se oponen a una “reestructuración”, pero reclaman que no implique un “ajuste irracional e inconsulto” como consideran que pretende el Gobierno. Luego de que el Gobierno nacional le transmitiera a la Mesa de Enlace cuál es su propuesta a futuro para el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), que tiene como uno de los puntos salientes una modificación del Consejo Directivo, un grupo de Consejos Regionales y Centros de Investigación del organismo salieron a cuestionar con dureza a las autoridades. A través de un comunicado conjunto firmado por 15 representantes de los Consejos Regionales y seis de los Centros de Investigación, informaron que el pasado martes mantuvieron una reunión plenaria virtual con el presidente del INTA, Nicolás Bronzovich; y la vicepresidente, María Beatriz “Pilu” Giraudo; quienes ratificaron el proyecto oficial. Los Consejos Regionales y Centros de Investigación consideran que este intento representa una “gravedad institucional”, porque modifica la composición del Consejo Directivo, transformando a ése órgano de conducción, en una dependencia del Poder Ejecutivo Nacional”. LAS CRÍTICAS A LAS REFORMAS EN EL INTA “Esa decisión es el pasaporte para llevar adelante un ajuste irracional e inconsulto de la estructura funcional y humana del INTA”, dispararon. La calificación de irracional -explicaron- se debe a que “nadie sabe cuál es el criterio ni el fundamento con el que funcionarios de los Ministerios de Economía y Desregulación han sostenido que hay que reducir en 1.500 empleados la plantilla de personal del organismo o que el organismo cuenta con un presupuesto de 400.000 millones de pesos, cuando solo son 230.000 millones, y una flota de vehículos de 3.000 unidades (que si ese fuera el número más del 70% esta destruido o en los talleres de los pueblos en reparación, producto de haber tenido que transitar las deterioradas rutas de todo el interior argentino)”. En cuanto a lo de “inconsulto”, es porque “las autoridades de INTA habían aprobado un plan de reestructuración elaborado colaborativamente por todas las instancias institucionales (Consejo Directivo Nacional, Dirección Nacional, Consejos Regionales, Centros de Investigación, Estaciones Experimentales, Agencias de Extensión, entre otros), respondiendo a la decisión -compartida- de adecuar la institución y su estructura a los desafíos de los tiempos que corren, pero capitalizando la riquísima experiencia de 70 años de historia”. Sobre este punto, ratificaron que no se oponen a la reestructuración y, por el contrario, la auspician. “En los organismos que conducimos transitoriamente, la impulsamos con toda nuestra fuerza y de manera ad-honorem. A tal punto lo hacemos que, ante la reforma inconsulta, decidida por una conducción anterior, del Reglamento que regula la vida de nuestros Consejos y Centros hemos planteado reiteradamente al Consejo Directivo un nuevo análisis participativo para que recepte las innumerables realidades diferenciadas de todo el interior argentino”, aseguraron. El problema -cuestionaron- es que “el Consejo Directivo parece ver sólo con las anteojeras centralizadas en la región del Puerto de Buenos Aires, a tal punto que en las pocas ocasiones que esta Mesa de presidentes se reúne con el CD, es citada después de las reuniones en las que ya se han tomado todas las decisiones, tornando en irrelevantes nuestras opiniones”. EL DEBATE POR EL FUTURO DEL INTA Para los Consejos Regionales y los Centros de Investigación, “INTA ha sido, es y queremos que siga siendo, la expresión más genuina de una Argentina que se debe desarrollar pareja y equilibradamente, incorporando ciencia y tecnología, y así dando trabajo a la gente en su terruño”. Esto, en contraposición a que no sea “una sede dependiente de Gobiernos centralistas que lo usan para hacer desarrollos científicos a la medida de una estructura productiva histórica que solo ha provocado emigración permanente del interior hacia el Puerto y empobrecimiento colectivo”. “Por todo ello, entre otras razones, nos oponemos que se continúe adelante con este proceso irracional, inconsulto y violento de ajustes unilaterales que se pretende llevar adelante desde el Gobierno nacional con una llamativa insensibilidad social, humana y política”, remarcaron con dureza. En ese marco, solicitaron una reunión extraordinaria con el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Sergio Iraeta; y con funcionarios del Ministerio de Economía. Los firmantes son: UNA CARTA AL PRESIDENTE DEL INTA Al mismo tiempo, el presidente del Consejo Regional Córdoba del INTA, Pablo Panatti, difundió una carta que le envió al presidente del INTA, Nicolás Bronzovich, en el que manifestó la “profunda preocupación y absoluto desacuerdo con cualquier intento de reforma que altere o socave la autarquía y el modelo de gobernanza que ha caracterizado históricamente” a la institución. Desde su punto de vista, ese modelo de gobernanza que equilibra la participación de los representantes de las asociaciones de productores y del sector científico con el Gobierno, debe ser respetado y preservado como garantía de “legitimidad, pluralidad y eficiencia”. La carta completa se reproduce textualmente a continuación: Ante la ausencia de información oficial respecto de los posibles cambios que se estarían gestando en la estructura organizativa del Consejo Directivo Nacional del INTA, los miembros del Consejo Regional Córdoba manifestamos nuestra profunda preocupación y absoluto desacuerdo con cualquier intento de reforma que altere o socave la autarquía y el modelo de gobernanza que ha caracterizado históricamente a nuestra institución. El INTA es un organismo estratégico para el desarrollo agro-bioindustrial de nuestro país, y su actual modelo de gobernanza –basado en la participación equilibrada de los representantes de las asociaciones de productores y del sector científico-tecnológico– debe ser respetado y preservado como garantía de legitimidad, pluralidad y eficiencia. En este sentido, sugerimos que el debate para un INTA mejor y la discusión sobre su modernización debería considerar los siguientes principios rectores: 1. La independencia operativa y científica del INTA, que le permita continuar desarrollando investigaciones y proyectos sin injerencias externas de carácter político o económico. 2. Un financiamiento adecuado, estable y diversificado, que disminuya la dependencia exclusiva del presupuesto estatal, permitiendo generar acuerdos con empresas, organismos internacionales y otros actores del ecosistema productivo y científico, sin comprometer su integridad ni autonomía. 3. La profundización de la articulación con universidades, centros de investigación, organizaciones del agro y empresas…

