Investigadores avanzan en la caracterización de la tuberculosis en búfalos del Nordeste de Argentina

Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 2 segundosUn equipo interdisciplinario de especialistas de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), el INTA Castelar, la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el laboratorio privado Agrofarma avanza en un proyecto clave para la región: la caracterización de la tuberculosis en búfalos, una enfermedad zoonótica que requiere diagnósticos precisos para garantizar la salud animal y humana. El proyecto, acreditado por la Secretaría de Ciencia y Técnica de la UNNE, se encuentra en su cuarto año de ejecución y forma parte de una línea de investigación iniciada en 2013 desde el equipo de Sanidad Animal de la Cátedra de Enfermedades Infecciosas. Una enfermedad que exige atención científica y sanitaria La Dra. Diana Martínez, integrante del proyecto, explicó que el objetivo central es “caracterizar la enfermedad y evaluar si los diagnósticos utilizados para bovinos pueden aplicarse con eficacia en búfalos”. La tuberculosis es una enfermedad legislada, tanto por su impacto en la productividad como por su carácter zoonótico: puede transmitirse al ser humano a través del consumo de leche no pasteurizada o el contacto con animales infectados. Martínez remarcó que la expansión de la producción bubalina en la región convierte a esta investigación en una necesidad urgente. “Los búfalos se adaptan muy bien a los humedales del Nordeste y han vuelto productivos campos que con bovinos solo rendían moderadamente”, señaló. Este crecimiento debe ir acompañado de un manejo sanitario adecuado que asegure sustentabilidad económica y resguardo de la salud pública. Una producción en expansión, con desafíos sanitarios El médico veterinario Benjamín Sponton, egresado de la UNNE y actualmente integrante de Agrofarma, participa del proyecto a través de una beca de investigación orientada a jóvenes profesionales y es doctorando de la Facultad de Ciencias Veterinarias. En su rol, interviene en tareas de campo y laboratorio: tuberculización, necropsias, recolección y acondicionamiento de muestras, estudios de serología, histopatología y cultivo bacteriano. “La producción de búfalos está creciendo y todavía existe una desatención en la parte sanitaria —explicó—. Muchas veces se asume que todo diagnóstico bovino funciona igual para bubalinos, y no siempre es así”. Las muestras analizadas provienen de animales positivos al test cervical comparado. Algunas se procesan en laboratorios de la UNNE para estudios de interferón gamma en INTA Castelar, mientras que otras se envían a la UBA para cultivo. Colaboración federal para avanzar en el conocimiento El Dr. Sergio Garbaccio, especialista en patología veterinaria del INTA Castelar y colaborador de este proyecto, destacó que el trabajo conjunto se apoya en una relación previa construida con el equipo de la UNNE. “Solemos trasladar conocimientos del bovino al búfalo, pero esta especie tiene particularidades que requieren estudios propios”, afirmó. Su participación incluye la planificación de estrategias de intervención, la unificación de criterios de muestreo y el procesamiento de muestras en laboratorio. El investigador valoró la potencialidad productiva de los búfalos en Argentina: “Es una especie que inexorablemente va a seguir creciendo. Nuestro aporte es generar conocimiento local para entender cuál es la situación real de la tuberculosis en estos rodeos”. Un proyecto que concluye, pero una línea de investigación que continúa Aunque el proyecto formal de ciencia y técnica finaliza este año, los investigadores coinciden en que aún queda mucho por estudiar. Tanto Martínez como Sponton anticiparon que planean presentar nuevas iniciativas, además de continuar con aquellas enmarcadas en tesis doctorales, para profundizar los hallazgos. “Es un proyecto complejo, con múltiples grupos de trabajo, pero indispensable para el desarrollo sanitario de una producción que crece año a año”, concluyó Martínez.

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Achique y motosierra: el Gobierno buscará recortar hasta 1700 empleos en el INTA y cerraría agencias experimentales

Tiempo de lectura aprox: 3 minutos, 6 segundosAunque no está confirmada la forma, la reducción de personal es una de las acciones a seguir; hay resistencia en los gremios. ese a los rechazos que cosechó tanto en la Justicia como en el Congreso, el Gobierno buscará continuar con lo que internamente llama el proceso de “transformación” en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y avanzar en un recorte de hasta 1700 trabajadores a través de retiros voluntarios. Según confirmó una alta fuente al tanto del tema a este medio, la iniciativa apunta a “alinear al instituto a los estándares de eficiencia del Estado”. El personal del INTA es de 5822 trabajadores. La iniciativa, que hasta hace cuatro meses estaba trabada por la resistencia interna y el freno en los ámbitos mencionados que tuvo un decreto de reforma, plantea una revisión completa de la estructura del organismo. Ese proceso podría llevar al cierre de centros de investigación que, según puntualizaron en el Gobierno, no justifican su infraestructura o no están aportando resultados acordes a lo que demanda la producción. “Cobrar por respirar”: revuelo porque una diputada kirchnerista quiere que las vacas paguen por un gas que emiten Fuentes oficiales dijeron que el ente “hoy sigue operando con una estructura pensada para la matriz productiva de hace medio siglo”. Este proceso, señalaron, podría implicar adaptar al organismo a “cosas que sobran”, pero también otras nuevas que falten. “No es únicamente una agenda de cierre lo que se propone”, afirmaron. Detallaron que buscan adecuar el INTA a las tecnologías actuales del sector agropecuario. Aunque la apertura de los retiros voluntarios aún “no está confirmada”, la intención de reducir la plantilla sigue firme. Según Apinta, el gremio del INTA, al asumir el gobierno de Javier Milei había 6600 trabajadores, mientras que hoy la cifra descendió a 5822. “Ha habido un gran número de gente que se ha ido, por lo cual entendemos desde el sindicato que no es factible ni un proceso de retiro voluntario ni los pases a disponibilidad, porque si no el INTA estaría en riesgo importante de funcionamiento”, expresó Mario Romero, secretario general. El temor de los trabajadores es por haber escuchado en diferentes momentos al presidente del organismo, Nicolás Bronzovich, quien en sus recorridas por las estaciones experimentales afirmó que “el INTA tiene que funcionar con menos gente que la que tenía”. Julieta Boedo, delegada de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), indicó: “Desde que asumió este Gobierno la planta se redujo un 17% cuando pedían inicialmente un 15%. Entre bajas, retiros voluntarios, cesantes, renuncias y jubilaciones, suman 822”. Boedo afirmó sobre el nuevo Consejo Directivo, que integran las entidades del agro: “Están alineados directamente con el gobierno nacional. Se viene otro diciembre negro para los estatales, particularmente para nuestro organismo queriendo implementar el plan inicial que frenamos en la Justicia y en el Congreso, de despidos y entrega de tierras en todo el país. Nos quieren achicar y siguen trayendo gente de afuera para ocupar cargos jerárquicos, sin previo concurso que es como viene funcionando históricamente el INTA hace 70 años”. En la última reunión del Consejo Directivo, que estrenó el mes pasado nuevos integrantes, se confirmó que se trabaja en una agenda de revisión de estructuras, aunque sin aprobaciones concretas. El nuevo esquema de trabajo del Consejo Directivo contempla que los consejeros que representan a las distintas entidades se “distribuya en macrorregiones” para mantener contacto directo con el interior, un punto que Romero destacó como positivo porque puede ayudar a subsanar una “desconexión bastante importante”, y que influye a la hora de tomar decisiones. En el INTA se menciona un conflicto en la estación experimental del AMBA en Castelar. Aunque el Gobierno plantea su cierre, desde el gremio aseguraron que no pueden avanzar con ningún procedimiento administrativo debido al amparo vigente dictado por la jueza Martina Forns de San Martín. Actualmente, quedan alrededor de 30 trabajadores sin traslado, quienes serían reubicados en otros institutos del predio. Otro de los temas más sensibles en el INTA es la venta de tierras del organismo, que parece haber encontrado un freno en las provincias. “En el interior, los consejeros no están dispuestos a entregar tierras del INTA. Por ahí es un resguardo para el capital patrimonial”, señaló Romero, quien afirmó que cualquier decisión sobre tierras nuevas para la venta deberá definirse en las regiones, lo que “va a garantizar de que no salga nada”. Entre otros puntos, y de acuerdo con la información gremial, en 2026 habrá un 30% más de presupuesto asignado respecto a 2025, una cifra que consideran insuficiente. “Vamos a tener un presupuesto muy acotado, seguramente en el transcurso del año tendrán que hacer gestiones para ampliarlo si quieren un INTA funcionando”, alertó Romero. Vale recordar que hoy el Consejo Directivo del INTA está integrado por representantes del Estado y de organizaciones del sector agropecuario y del ámbito académico. Incluye a Nicolás Bronzovich (presidente) y Carlos Alberto Vera (vicepresidente) en representación del Gobierno, y a varios vocales como Gustavo Tettamanti (Federación Agraria Argentina), Juan Manuel Bautista (Sociedad Rural Argentina), Jorge Omar Dutto (Facultades de Agronomía), Martín Tuculet (CREA) y Juan Patricio Hutak (Coninagro). Falta la designación de Confederaciones Rurales Argentina, cuya terna ya fue enviada por la entidad, pero no ha sido elegida por el Gobierno.

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Comisión de la Asamblea de la Asociación Civil del Plan Estratégico Foresto Industrial de Corrientes (APEFIC)

Tiempo de lectura aprox: 24 segundosEn representación del Gobierno de Corrientes y del Ministerio de Producción, el secretario de Desarrollo Foresto Industrial, Ing. Ftal. Luis Mestres, participó como miembro de la Comisión de la Asamblea de la Asociación Civil del Plan Estratégico Foresto Industrial de Corrientes (APEFIC), realizada en la sociedad rural de Paso de los Libres. Durante el encuentro se aprobó el balance anual y se debatieron los próximos pasos estratégicos para seguir fortaleciendo el sector foresto-industrial provincial. La Asociación tiene como misión la ejecución del Plan Estratégico de Foresto Industria, y en esta instancia se presentaron propuestas para el próximo año y se abordaron avances en materia de sanidad forestal, entre otros temas relevantes. Fuente: Ministerio de Producción de Corrientes

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CORRIENTES: Plan ictícola provincial

Tiempo de lectura aprox: 18 segundosEl ministerio de Producción a través de la secretaría de agricultura y ganadería, y como parte de las actividades programadas en el marco del Plan icticola provincial, se realizó un recorrido por los nuevos estanques de cría de la especie Pacú (Piaractus mesopotamicus) en las localidades de Ituzaingó, San Carlos y Colonia Liebig, que se suman a los que ya están en producción actualmente. Estos nuevos estanques serán para el ciclo productivo 2025-2027, dando así continuidad al desarrollo de la piscicultura en Corrientes. Fuente: Ministerio de Producción de Corrientes

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“El girasol y el maíz hoy son más rentables que la soja”, asegura Adreani

Tiempo de lectura aprox: 5 minutos, 3 segundosEl consultor Pablo Adreani, plantea por un lado si es posible mantener la competitividad del agro con un dólar atrasado y afirma que “el girasol y el maíz hoy son más rentables que la soja”. El consultor agropecuario y creador de El Faro Trading, Pablo Adreani, plantea un interrogante central para el sector: ¿es posible mantener la competitividad con un dólar atrasado y bajo una elevada presión impositiva que impacta directamente en los costos de los cultivos? En una extensa charla con Agroperfiles Radio, Adreani indicó que esta discusión será determinante para entender el rumbo económico en los próximos meses, especialmente en relación con las decisiones del Gobierno nacional. Explicó que, pese a las exigencias del Fondo Monetario Internacional respecto a una flotación libre del tipo de cambio, el Ejecutivo optó por mantener un sistema de bandas, intentando además frenar la caída del dólar oficial. “HAY ATRASO CAMBIARIO” Sin embargo, el analista cuestiona la afirmación oficial de que no existe atraso cambiario. Señala que los constantes aumentos mensuales o incluso quincenales en los combustibles generan un efecto dominó sobre toda la cadena comercial: transporte, fletes, labores, cosecha y producción. “El aumento del gasoil empuja la inflación y sube todos los costos”, advierte. En ese contexto, sostuvo que el productor se ve obligado a vender más soja, maíz o trigo para cubrir los mismos insumos y servicios, salvo que los precios internacionales logren incrementos superiores a la inflación, algo que depende exclusivamente del mercado y no del Gobierno, advirtió. Adreani mencionó que, mientras algunos economistas consideran que el tipo de cambio para mantener un equilibrio debería estar en torno a los $1.800, la realidad es que el dólar oficial se mantiene en el rango de $ 1.450 a $ 1.470, valor con el que el productor está obligado a operar sin posibilidad de modificarlo. Una situación que, según el consultor, define con claridad el escenario de competitividad que enfrenta hoy el campo argentino. “POR LAS RETENCIONES, EL PRODUCTOR PREFIERE SEMBRAR GIRASOL Y MAIZ ANTES QUE LA SOJA” El consultor privado, en tanto, profundizó en el impacto que tienen las retenciones sobre las decisiones productivas. Plantea que la evolución reciente del área sembrada es un reflejo directo de la política fiscal aplicada al sector. En los últimos dos años, el girasol aumentó su superficie en 800.000 hectáreas, mientras que la soja perdió 500.000 hectáreas en la campaña que se avecina. ¿A qué se debe?, se preguntó en la entrevista radial. La explicación, según Adreani, es simple: el aceite de girasol tributa 4% de retenciones, mientras que el aceite de soja paga 24,5%. “Hay una política que discrimina a la soja y favorece a otros cultivos”, afirmó. El maíz, que también creció en área, unas 150.000 hectáreas adicionales este año, tributa apenas 9,5%. Y se proyectan entre 800.000 y 1.000.000 de hectáreas de aumento en el área de siembra 2025/26, Frente a esa distorsión, los productores ajustan su estrategia hacia los cultivos que ofrecen mejor rentabilidad. “El girasol y el maíz hoy son más rentables que la soja”, asegura Adreani, aclarando que su análisis excluye zonas de alto rendimiento como la región núcleo. En cambio, se refiere especialmente al norte argentino y a provincias como Chaco, donde la elección del cultivo está fuertemente condicionada por el contexto impositivo y económico. LA BRECHA DE PRECIOS Además, remarca que el productor no tiene capacidad de modificar ni el tipo de cambio ni las retenciones, por lo que debe adaptarse a las señales del mercado. Y en esa adaptación surge otra problemática: la brecha de precios según región. Mientras el girasol en Rosario se paga alrededor de 350 dólares, en Chaco ese valor cae a 300–305 dólares, debido al descuento del flete que aplican los compradores. Ese mecanismo del trading termina perjudicando al productor chaqueño, que carece de industrias cercanas capaces de procesar el girasol y ofrecer precios más altos. “Tiene que vender en Rosario y aceptar el descuento del flete”, explica. Incluso menciona que empresas como Unión Agrícola Avellaneda se encuentran pagando valores por encima de lo habitual para la época de cosecha, aunque el diferencial sigue sin compensar las desventajas logísticas que enfrenta la región. CHACO: GIRASOL PRIMICIA, PRECIO INCIERTO Adreani destaca un aspecto clave para comprender la dinámica del mercado: el Chaco, el norte y el NEA producen el girasol primicia, es decir, el primero que ingresa al circuito comercial. Este factor, señala, permite mirar el futuro del cultivo con menos pesimismo, especialmente por lo que ocurre en el mercado internacional del aceite. A diferencia del aceite de soja que suele debilitarse en época de cosecha, el aceite de girasol mantiene precios firmes gracias a una demanda internacional muy activa. En los últimos dos años, el aumento del área sembrada permitió incrementar la capacidad de molienda, lo que a su vez impulsó las exportaciones. India se consolidó como el principal destino, con cerca de 650.000 toneladas, mientras que Irak ocupa el segundo lugar con poco más de 100.000 toneladas. Con estos dos países absorbiendo alrededor del 70% del saldo exportable, el consultor advierte que la situación también presenta riesgos: cualquier cambio en la demanda india podría generar un escenario bajista para los precios. MERCADO SOSTENIDO Sin embargo, por ahora la firmeza del mercado continúa. “El precio del aceite de girasol no baja; ese es un indicador de un mercado sostenido”, remarca. Aunque reconoce que la evolución es semana a semana y depende de variables externas, sostiene que los fundamentos actuales invitan a la cautela pero no al pesimismo. En ese contexto, Adreani recuerda una cuestión básica para el productor: lo esencial es tener cosecha. Con producto disponible, aunque los precios no sean los ideales, siempre existe la posibilidad de vender. Sin cosecha, aun con valores más altos, no hay margen de acción. También menciona una particularidad del cultivo: el girasol es difícil de almacenar en el campo si no se cuenta con silos metálicos propios, y no está claro cuán seguro resulta su almacenamiento en silo bolsa,…

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¿Hacia dónde va la exportación de ganado en pie? El veterinario Gabriel Carnevale analiza el reciente conflicto uruguayo y ensaya una respuesta sobre las oportunidades argentinas en este mercado

Tiempo de lectura aprox: 4 minutos, 51 segundosFinalmente, el buque uruguayo que hace más de 60 días cargaba la hacienda con destino a Turquía descargó la mayor parte de los animales en Libia. El conflicto comercial, que mantuvo en vilo durante semanas a las autoridades sanitarias del país oriental no terminó con la concreción de la venta en los términos pactados, pero al menos el alivio llega con la confirmación de que las casi 3000 vacas a bordo pudieron ser reubicadas. 40 de ellas murieron en el camino. El de la exportación de ganado en pie es un negocio tan limitado como complejo, que afronta muchos requisitos sanitarios y exige de la cooperación activa de ambas partes. Eso fue lo que falló en el caso que el mundo siguió durante días, en donde diversos factores -de un lado acusan falta de documentación, y del otro desacuerdos entre importador y exportador- dejaron al buque Spiridon II varado en el mar de Mármara por 3 semanas hasta que encontró un nuevo destino. ¿Qué faltó efectivamente? ¿Puede sucederle lo mismo a Argentina? ¿Cuál es nuestra situación en este particular mercado? Esas preguntas -y muchas más- respondió el veterinario Gabriel Carnevale, responsable de la sanidad en las operaciones de comercio exterior de la consignataria Colombo y Colombo. El caso merece antes una breve historización. A principios de año, el gobierno anunció con bombos y platillos que, mediante el Decreto 133/25, se habilitaba nuevamente la exportación de ganado en pie. Estrictamente, lo cierto es que esa operatoria no estuvo nunca vedada en el país, salvo que fuese para faena inmediata en el país de destino, y de hecho ya se habían registrado algunas operatorias durante el gobierno de Néstor Kirchner. Lo cierto es que esa normativa terminó de eliminar la única “traba” que quedaba en ese comercio, la que -mediante el decreto 322/1973- prohibía el envío de animales gordos a otras latitudes para ser faenados en destino. Creada para afrontar problemas de desabastecimiento en esos años, luego la medida se mantuvo para no desincentivar el agregado de valor local con el envío a mercados muy pequeños y casi “artesanales”. Ese adjetivo, “artesanales”, es el que usa Carnevale, quien explicó a Bichos de Campo que no por eso dejan de ser importantes. “Son ventas que suman y no modifican el stock”, comentó el veterinario, que señala que cada vez se registran más pedidos de hoteles, restaurantes o particulares de un puñado de animales con destino a la faena directa o, incluso, para la producción de leche. A lo que se refiere el especialista es que, además de nuestros potenciales compradores más importantes, como Chile o Israel, puede enviarse ganado en pie a los mercados “premium”, donde la carne y la leche argentinas se consideran “delicatessen” y se venden a precios exorbitantes. Hace un tiempo, por ejemplo, fue él quien coordinó el envío de vacas Holando desde Bolívar a un hotel cinco estrellas de Nigeria, que quería ofrecer esa leche en su desayuno. Del mismo modo, no descarta que “pueden enviarse 2 o 3 novillos a un alemán o un japonés para que haga el asado en la fiesta del fin de semana”, motorizado por las facilidades logísticas que ofrece el comercio internacional. “Está funcionando, lo están pidiendo y cada vez nos discuten menos el precio”, observó. De hecho, cuando se trata de envíos tan pequeños y personalizados, el medio elegido es el aéreo que, considera Carnevale, podría aprovecharse mucho más considerando que las importaciones de ropa y electrónicos crecieron notablemente y que, como la bodega del avión regresa vacía, “ahí pueden enviarse animales a bajo costo”. Generalmente, los procesos preparatorios antes de exportar ganado en pie suelen ser muy largos ya que, una vez obtenido el visto bueno por parte del municipio, provincia y país, el vendedor debe enviar todos los documentos al municipio, provincia y país receptor. Lo que se hace es simular la venta antes de embarcar, un ejercicio que, señaló el especialista “tiene sus costos pero no hay que dejarlo librado al azar y hay que trasladarlo al precio”. “Aparentemente, esto no se hizo en el caso uruguayo. El barco estaba autorizado para atracar en Turquía, pero no tenía los protocolos sanitarios para la provincia y localidad a donde se dirigía”, puntualizó. El especialista, que ha trabajado mucho en la búsqueda de clientes fuera del país durante los últimos meses, considera que esta operatoria se trata de capturar nuevos mercados “del mismo modo que China o Japón, por ejemplo, lo hicieron con la tecnología hace décadas”. Sin embargo, nada en la producción agropecuaria es “soplar y hacer botellas”, y lejos de una solución rápida, Carnevale señala que lo que se necesita es “aumentar la preñez y disminuir la mortandad animal”, para luego sí destinar ese excedente -que estima de entre 300.000 y 500.000 cabezas, antes no tenidas en cuenta- a esos mercados. “Hay países enteros a los que no les alcanza la carne y piden animales en pie porque lo que compran congelado no alcanza. Es el caso de Turquía, Alemania o Rusia, por nombrar algunos ejemplos. Podemos exportar parte de lo que años atrás se moría y capturar esa demanda”, aseguró. Está claro que esa rama del negocio, enfocada en los pequeños mercados de Medio Oriente o África del Norte, no se compara en absoluto con los grandes envíos como el que finalmente concretó Uruguay en las últimas horas. Pero, así y todo, Carnevale asegura que es un buen puntapié inicial para incursionar en la exportación de ganado en pie a mayor escala. “Argentina recién está empezando, y la idea es exportar en pie no más de 300.000 cabezas por año”, precisó. Esa es la cifra que, justamente, envía anualmente el país vecino a Turquía, con el que, aseguran, no se ha dañado la relación comercial tras el incidente. Lejos de obstaculizar el agregado de valor local -un argumento siempre esgrimido contra este mercado- el veterinario asegura que exportar animales vivos “ayuda a construir precio y a mejorar la producción”, pues incentiva a los…

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¿Qué pasó con las ovejas en Corrientes? Se están yendo junto a sus productores, según explica Lucio Aspiazu, productor y exdiputado impulsor de la renovación de la Ley Ovina

Tiempo de lectura aprox: 3 minutos, 1 segundosEn el sur de Corrientes, en el departamento de Curuzú Cuatiá, todavía quedan corrales con ovejas. Pero también queda, sobre todo, la sensación de que una actividad histórica se está apagando. Quien lo explica es Lucio Aspiazu, productor ganadero, ovino y bovino, exdiputado nacional y expresidente de la Asociación Argentina de Criadores de Corriedale, raza de ovinos.  “Estamos en el sur de la provincia, para los que no conocen, es un departamento netamente ganadero, es el segundo más grande de la provincia, tiene alrededor de 600.000 bovinos y en este momento alrededor de 250.000 ovinos. Anteriormente era el departamento de la República Argentina que más ovinos tenía: llegamos a tener un millón de ovinos”, nos dice a los Bichos de Campo. Ese número hoy suena lejano. Aspiazu lo ubica en una crisis que fue acumulándose con los años. “Fue una consecuencia en el tiempo. Yo creo que esto, la crisis lanar que hubo con los mercados australianos, que bajó la lana, todo ese tiempo llevó a que la gente, tanto en Argentina como en Uruguay, empezara a disminuir las majadas”, dice.  El problema fue económico, pero también productivo. “El producto empezó a valer muy poco, no cubría los costos, sobre todo en las cruzas finas. Pero también el vacuno empezó a ocupar su lugar”. Y ese corrimiento no fue casual: “Lamentablemente, las políticas muchas veces equivocadas en el tiempo fueron continuas”. En ese contexto, emerge la Ley Ovina como una herramienta que, según Aspiazu, permitió sostener la actividad durante años. “La ley ovina fue creada en el 2002. Justo dio la casualidad que en el 2012 yo estaba cumpliendo mi función de diputado y había que renovarla. Había una decisión política de la Presidenta en ese momento, Cristina Kirchner, y la trabajamos. Hubo un representante del oficialismo y yo trabajé en toda la oposición, en toda la gama de los otros partidos, para tratar de renovarla y también actualizando un poco los montos”. Para él, fue un ejemplo de consenso poco frecuente, “porque era una de las maneras de sostener la actividad”. Según recuerda Lucio: “Vos tenías créditos, con tasas acordadas en cada provincia, que manejaban los productores. Esos créditos vos tenías que devolverlos, y hoy en día se están devolviendo todavía. Ya ha funcionado”. Ese esquema, según remarca, hoy ya no existe. “Ahora, con este nuevo gobierno, los fondos fiduciarios fueron dados de baja y la ley ovina dejó de funcionar”. Aspiazu explica por qué aquello fue clave para muchos productores. “Nos sirvió de mucho.. Yo tengo cabaña y nos ayudó en cierta forma para mejoramiento genético, para inversiones de ese tipo, y también para el mejoramiento de los alambrados, las aguas, y toda la infraestructura”. Y remata: “Son cosas a las que quizá, por su cuenta, nadie hubiese podido acceder”. Si bien reconoce un repunte de la carne ovina, advierte que hoy el problema es otro, y es mucho más grave. “Ahora se nos está viniendo la noche acá en la provincia de Corrientes, y en Entre Ríos también. Está por desaparecer el stock ovino porque tenemos los famosos jabalíes”. Según cuenta Aspiazu (y otros ovejeros de la zona), los chanchos salvajes son una plaga irrefrenable, que crece sin control y hace estragos con los corderos chiquitos, las ovejas y los carneros, y ya hay registros de ataques a terneros bovinos.  Lucio describe el origen del problema y su escala. “Hace alrededor de 20, 25 años hubo una introducción como coto de caza, se escaparon y se cruzaron con el porcino doméstico. Se hizo un animal demasiado grande y se están comiendo todos los corderos y están comiendo los adultos también. Ovejas grandes”. Y agrega: “Ya hay algunos establecimientos que tienen faltantes de terneros recién nacidos”. La multiplicación del animal agrava el escenario. “Tienen dos sacas al año y no baja de ocho crías por cada saca. Se multiplica el problema y eso hace que retroceda el ovino”. Aspiazu introduce además un concepto clave para entender lo que está en juego en estos campos. “Esta parte, tanto del norte de Entre Ríos como gran parte de Corrientes, era el único herbicida biológico que teníamos: la oveja”. Y explica por qué: “Mantenía que no venga el monte nuevamente, había pasturas naturales, convivía con el bovino. Hoy se nos está ensuciando todo”. Las consecuencias económicas no tardan en aparecer. “Ahora hay que usar herbicidas químicos. Y van a bajar las cargas también, porque al no penetrar la luz no va a haber pastos naturales”. Y advierte: “Si no tomamos en serio esto, la ganadería bovina se está empezando a comprometer en serio”. Cuando se le pregunta por el rol del Estado, es categórico. “No hay una respuesta tanto del gobierno provincial como del gobierno nacional. Ya hemos hablado”.  El impacto es directo sobre quienes produjeron durante décadas. “Te da una impotencia total. Yo tengo 40 años de cabañero, tengo inversiones genéticas, inseminaciones. Decir: todo mi sacrificio de 40 años se está tirando a la borda”. Y lo explica en términos simples: “Si a mí me comen todos los corderos, yo no tengo reposición. Tres años seguidos que ocurra esto, yo me quedo sin oveja por dentición”. La salida, en muchos casos, ya está en marcha. “Estamos saliendo de la actividad. Ya están saliendo. El problema está, todos lo reconocemos, pero nadie hace nada. El día que quieran reaccionar va a ser tarde”, advierte.

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Corrientes: Forestal Tapebicuá adelanta vacaciones al personal y aguinaldo en cuotas

Tiempo de lectura aprox: 28 segundosLa empresa propone adelantar vacaciones al personal, pago en cuotas del aguinaldo de diciembre y 60% de los salarios. El actual acuerdo firmado con la empresa culmina este 30 de noviembre. Fue por el cual los 430 operarios volvieron a la planta desde fines de agosto pasado. A horas de la finalización del acuerdo firmado entre la patronal de la firma ubicada en Gobernador Virasoro y los trabajadores (este 30 de noviembre), tendrán una nueva audiencia en la delegación de la Secretaría de Trabajo, para llegar a un nuevo convenio. Trascendió que propone adelantar vacaciones y pagar el 60% del sueldo sin presencia del personal en la planta, y el aguinaldo de diciembre en cuotas. Este convenio sería hasta el 28 de febrero, fecha para la cual la fábrica ya tendría nuevo dueño, según hizo saber la empresa. Los trabajadores adelantaron que rechazarán la propuesta por insuficiente.

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Cómo está la balanza comercial de los cuatro complejos agroexportadores

Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 5 segundosPor Marianela De Emilio (*) Si pudiera representarse el resultado de la balanza comercial en una balanza que pesara estos cuatro complejos agroexportadores, podría verse como el siguiente dibujo, donde las toneladas y divisas exportadas por el complejo sojero, vacuno y aviar pesan más, mientras la balanza comercial negativa del complejo porcino tiene un peso inferior. La Subsecretaría de Mercados Agroalimentarios e Inserción Internacional ha publicado su tercer informe de comercio exterior1, que destaca el rol protagónico de las exportaciones agroindustriales, responsables del 60 % del total exportado por Argentina durante el 2024. El informe muestra los volúmenes, divisas y precios exportados e importados agrupados por complejos agroindustriales. Dado que el complejo sojero ocupa el primer puesto en el ingreso de divisas al país, y es insumo básico para las producciones pecuarias y aviares, pasar en limpio el estado en el que se encuentra la balanza comercial de estos complejos agroexportadores aporta a interpretar el estado de desarrollo y los desafíos a los que se enfrentan las cadenas de valor argentinas. COMPLEJO SOJERO, BOVINO, PORCINO Y AVIAR En el siguiente cuadro se observan los volúmenes exportados e importados desde enero a septiembre 2025 del complejo sojero (granos, harinas, aceites), carne vacuna, porcina y aviar. Cada dato muestra abajo y entre paréntesis la diferencia con el mismo período del año anterior, enero a septiembre 2024, y la proporción que esa diferencia representa en porcentaje de crecimiento o decrecimiento. La balanza comercial solo resta a las exportaciones las importaciones. El complejo sojero muestra que ha crecido en volumen exportado este año, mientras ha recortado los volúmenes importados, lo que resulta en una balanza comercial más positiva que el año pasado, alcanzando casi 30 millones de toneladas más exportadas respecto a las importadas. Las exportaciones de carne vacuna han sido 27 % inferiores a las del año pasado para el mismo período, mientras las importaciones han crecido 413,5 %, dada la gran diferencia de volumen exportado respecto del importado, la balanza comercial resulta positiva en casi 750 mil toneladas. Contrario a la carne vacuna, la porcina tiene un bajo volumen de exportación y uno mucho mayor de importación, que ha sido acentuado este año, con exportaciones que se han recortado en -27 % e importaciones que han crecido en 357 %, resultando en una balanza comercial negativa de -34.397 toneladas. Al igual que las otras dos carnes, la carne aviar también redujo volumen de exportaciones en este período del año y aumentó las importaciones, aunque la balanza comercial sigue siendo positiva por exportarse un volumen casi seis veces superior a las importaciones. Puede decirse que, en términos de volumen, Argentina tiene exportaciones que pesan a favor en la balanza comercial de soja, carne vacuna y aviar, mientras las exportaciones porcinas son ampliamente superadas por las importaciones. El siguiente cuadro muestra el ingreso y egreso de divisas (millones de dólares) entre enero y septiembre 2025 de estos complejos, mostrando entre paréntesis el crecimiento o recorte respecto a igual período del 2024. Las divisas ingresadas por el complejo sojero crecieron 3,3 % mientras el egreso de divisas mermó en -17,5 %, con un ingreso de divisas que superó al egreso en casi 13 mil millones de dólares. La carne vacuna, que había exportado menor volumen este año, ingresó 23 % más divisas que en 2024 por exportaciones, aunque también egresó 242 % más divisas por importaciones, la balanza comercial sigue resultando positiva para carne vacuna en más de tres mil millones de dólares. En línea con los volúmenes exportados e importados de carne porcina, las divisas ingresadas por exportaciones porcinas bajaron -15 % mientras las egresadas por importaciones subieron casi 300 %, la balanza comercial 2025 resulta negativa en -131 millones de dólares. Por último, los ingresos y egresos de divisas por exportaciones e importaciones de carne aviar crecieron en 2 % y 192 % respectivamente, resultando en una balanza comercial positiva en 96 millones de dólares. (*) Marianela De Emilio; Ing. Agr. Msc. Agro negocios

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