Retenciones y el marco electoral, bajo la lupa de un periodista de cancha campesina: Matías Longoni
Tiempo de lectura aprox: 5 minutos, 9 segundosEl reconocido periodista agropecuario y director de Bichos de Campo, Matías Longoni, compartió una visión crítica sobre las recientes medidas del gobierno nacional respecto a las retenciones. En un contexto donde el sector esperaba definiciones más claras y políticas más profundas. “Las promesas no se cumplieron”. “Javier Milei prometió retenciones cero desde el primer día. También dijo que si debía mantenerlas, implementaría un sistema de bonos para compensar a los productores. No hizo ninguna de las dos cosas”, disparó Longoni al ser consultado sobre la prórroga en la rebaja temporal de retenciones. Para el periodista, esta medida es “una gestualidad de bajo costo fiscal” pero de alto rédito político. “Ya no estamos discutiendo cuándo van a bajar las retenciones, sino cómo no van a volver a subir. Esa es la trampa dialéctica. Y mientras tanto, no hay condiciones objetivas para que el negocio agrícola tenga rentabilidad este año”. “El campo es la variable de ajuste”. Longoni fue contundente: “El campo y la salud de los productores siguen siendo variables de ajuste del equilibrio fiscal”. Y añadió que, si bien el costo fiscal de mantener la baja en retenciones a la cebada y al trigo ronda los 40 o 50 millones de dólares, “el beneficio político de mostrarse como un gobierno que cumple es mucho más grande, sobre todo en un año electoral”. Dirigencia agropecuaria: entre la pasividad y la complicidad. Consultado sobre el rol de la dirigencia agropecuaria, el periodista fue contundente: “Tiene una actitud pusilánime. Se ha subido a festejar un gobierno ideológicamente afín que, si bien ya no los agrede, tampoco les da respuestas. Y entonces Milei gana tiempo”. Según Longoni, en junio cuando venza la prórroga de la rebaja de retenciones para soja y girasol, el gobierno mantendría la alícuota en 26%. “Te roben tres camiones o cuatro, es lo mismo. Es un robo, y eso expulsa a muchos productores de la rentabilidad”, señaló. Además, criticó a los dirigentes por no levantar la voz: “No digo que protesten, pero al menos podrían sacar un comunicado diciendo: ‘Macho, cumplí. Nos estás mintiendo’”. Retenciones y la trampa de los gestos. Para el periodista agropecuario, medidas como mantener una alícuota en 9,5% para cebada y trigo no son suficientes. “No es lo que el agro necesita. El agro necesita señales claras y contundentes, no gestos mínimos. Hay que cambiar la lógica de recaudar sobre los mismos de siempre y apostar a producir más. Es tan sencillo como eso”. Además, consideró que el gobierno logra sostener este esquema porque “los dirigentes agropecuarios le aplauden todo” y “el productor genuino está quedando fuera de carrera”. El juego político, según Longoni, ya está montado: “En Palermo lo van a aplaudir como el gobierno que está dando respuestas. Pero en el medio pasaron dos años sin baja real de presión fiscal”. “El dilema es tan sencillo como eso: cambiar la lógica y apostar de una vez por todas a la posibilidad de producir más, para que el ingreso venga por mayor producción y no por presión excesiva sobre los mismos actores”, sostuvo. En ese sentido, remarcó que se aproxima una competencia desigual por los campos alquilados: “Van a competir por los campos que alquilan y que a ellos no les han dado rentabilidad. Producir en campos alquilados con grandes fondos de siembra, que tienen todos los mecanismos para ingresar dólares desde cualquier otro sector económico, recalientan el mercado de alquileres y dejan fuera a muchos productores genuinos”. El “hueso” del trigo y las promesas que no llegan. “Me parece muy ingenua la posición. ¿Qué va a terminar pasando? Que el 30 de junio Caputo, como anunció, mantiene la ‘gentileza’, el ‘hueso’ que le tiraron al campo —según definición del propio Milei—, la baja de retenciones al trigo y cebada. Y la va a extender al resto de los cultivos, y en Palermo lo van a aplaudir como el gobierno que da respuesta al agro”, dijo, y agregó: “Mientras tanto, pasaron dos años de gobierno. El tema se estira, se anula la posibilidad de discusión en Diputados, donde se trataba un proyecto de baja desde 2026. Ya no va a haber debate. Total, ‘Milei está cumpliendo’, esa será la lectura que circula en la Ciudad, en la política y los medios”. Mientras tanto, en el interior profundo, la realidad es otra: “El productor ajustándose el cinturón para ver cómo vuelve a sembrar en la campaña 25-26. Se nota el divorcio entre lo que piensa una buena porción del agro —porque también hay productores que todavía confían en Milei—, pero la presión fiscal no bajó”. “Una retención del 26% con una soja a 350 es más dañina que una retención del 33% con una soja a 450. Estás haciendo lo mismo que hacía Cristina. No te importa la salud de cada chacarero ni mantenerlo en carrera. Lo que te importa es recaudar. Esa es la discusión de fondo: ¿cuándo cambia la lógica hacia el sector productivo? Por ahora no ha cambiado. La prioridad sigue siendo fiscal”. Algodón, miel y economías invisibilizadas. En otro tramo de la entrevista, se abordó la crítica situación del algodón y otras economías regionales. “En el norte argentino, el algodón la viene remando en aguas muy duras. Es un cultivo regional que aporta mucho, pero no existe en las agendas nacionales”. “El día de la miel pasó sin ninguna referencia oficial. Entré al sitio del Ministerio de Agricultura y no había ni una mención. Supongo que si busco datos del algodón también me va a costar encontrarlos. Está claro que este gobierno está concentrado en la macro, disciplinando todos los resortes. Dejaron de lado discusiones que antes al menos existían, aunque fueran malas”. La crítica apunta a una falta total de brújula: “A las economías regionales les interesa un bledo. La macro es negativa para el sector: tipo de cambio atrasado, altos costos, sin discusión impositiva. “No veo a nadie discutiendo el algodón, ni economías regionales, ni la salud de los productores”. Concentración de…


