Cosecha récord de girasol en Santa Fe: el incremento que sorprendió a los productores

Tiempo de lectura aprox: 1 minutos, 43 segundosEl volumen recolectado creció el 75% respecto al ciclo anterior. El clima favorable y las lluvias en las etapas clave del cultivo contribuyeron a este excepcional rendimiento. La producción de girasol en el centro norte de Santa Fe tuvo una campaña memorable en el ciclo 2024/25, con una cosecha récord gracias a un incremento de la superficie y el acompañamiento climático, que redundó en excelentes rendimientos. El impacto de las lluvias y la expansión de la superficie sembrada en la cosecha de girasol en Santa FeEn su reporte semanal, el Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) dio por concluída la recolección en los 12 departamentos bajo monitoreo y la cifra final es la más alta desde que se tiene registro. Con casi 300.000 toneladas, la cosecha se incrementó 75% (129.000 toneladas más que las 170.000 del año pasado) y resultó la más elevada en la estadística que comienza en 2010/11. A este número final se llega, primero, por un incremento de 31.500 hectáreas sembradas (+32%) respecto del ciclo previo, cuando la superficie fue inferior a 100.000 hectáreas (99.450). Y, sobre todo, por una considerable mejora del 34% en los rendimientos, que promediaron 22.85 quintales por hectárea contra 17.1 del año pasado. Sobre las condiciones en las que se desarrolló la campaña, el SEA precisó que el cultivo tuvo un ciclo “con crecimiento normal y sin inconvenientes en lo sanitario”, así como “días estables, soleados, precipitaciones durante las etapas reproductivas”. Los desafíos de la cosecha de girasol en Santa Fe: ataques de cotorras y palomasSin embargo se menciona que hubo “dos etapas de implantación, reguladas por el contenido de agua útil disponible en la cama de siembra”, que derivó en una demora de casi un mes (25 días) en el proceso de cosecha, también debido a circunstanciales excesos hídricos al momento de la trilla.  A su vez, el reporte que difunde la Bolsa de Comercio de Santa Fe destaca que el “común denominador”, no sólo en esta campaña sino en las anteriores, fueron los ataques de cotorras y palomas. El ciclo anterior, vale decir que estuvo muy condicionado por el clima, a punto tal que de las 132.600 hectáreas proyectadas al inicio finalmente se implantaron 99.450, casi 4% menos que la cosecha 2022/23. El mayor problema se dio en los departamentos del oeste, donde la falta de precipitaciones y el déficit de humedad en los suelos impidió cumplir con los planes de siembra. Visto en perspectiva, al volumen de grano producido esta campaña le siguen la de 2019/20 con unas 248.000 toneladas y las de 17/18 y 18/19, ambas con alrededor de 230.000 toneladas. Lluvias y condiciones climáticas: cómo influyeron en otros cultivosRespecto de los demás cultivos en la región SEA, el informe indicó que el maíz temprano y el algodón alteraron el proceso de cosecha durante las últimas semanas, según las lluvias en cada zona y los altos porcentajes de humedad ambiente. La trilla del cereal alcanzó el 45% de la superficie. Estas características climáticas, además, “consolidaron” el desarrollo en lotes de soja temprana, soja tardía, maíz tardío y sorgo granífero, “los que mostraron evoluciones muy favorables por la buena disponibilidad de agua útil en los perfiles de los suelos”.

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Avance clave para el sector tealero: el té blanco se incorpora al Código Alimentario Argentino

Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 46 segundosLa medida, publicada en el Boletín Oficial, permite a los productores y productoras registrar y comercializar sus productos bajo una normativa específica, abriendo nuevas oportunidades dentro del plan estratégico de posicionamiento del té gourmet y consolidando el liderazgo de Misiones en el sector. Por resolución conjunta de las Secretarías de Gestión Sanitaria y de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, el té blanco ha sido oficialmente reconocido en el Código Alimentario Argentino (CAA). Este es el marco normativo que regula la producción, elaboración y comercialización de los alimentos en el país, garantizando su calidad e inocuidad para el consumo. La incorporación del té blanco al CAA representa un hito para la producción tealera del país, especialmente para Misiones, la principal provincia productora del continente. Esta medida garantiza el acceso formal de los productores a registros y certificaciones, lo que facilita su comercialización y reconocimiento en el mercado. El Ministro del Agro y la Producción, Facundo López Sartori, destacó la importancia de esta decisión: «la inclusión del té blanco en el Código Alimentario es un paso estratégico que beneficia a nuestros productores. Desde Misiones, seguimos impulsando la diversificación productiva para potenciar la competitividad del sector tealero y fortalecer la identidad del té misionero.» Por su parte, la Subsecretaria de Desarrollo y Producción Vegetal, Luciana Imbrogno, resaltó el proceso interinstitucional que hizo posible esta incorporación, explicando que «el rol de la Comisión Nacional de Alimentos (CONAL) fue clave, porque se trata de un organismo que articula múltiples instituciones para garantizar la inocuidad y calidad de los productos que consumimos. El trabajo conjunto entre el agro y la salud permitió concretar este avance para el sector.« Desde la visión de la Asociación Té Argentino, Adriana Yañez de Akasha Tea (Leandro N. Alem), celebró la resolución que “le da un respaldo legal a lo que producimos. Ahora, todos los productores de té blanco podrán registrar sus productos y acceder a mercados con mayor seguridad y previsibilidad. Es un gran paso para la producción tealera de Misiones.» A su vez, Tatiana Bida, Directora General de Yerba Mate y Té, enfatizó el impacto que tendrá este reconocimiento ya que «legitima una producción que ya se venía desarrollando, pero que necesitaba una base regulatoria. Ahora, más productores podrán incursionar en la elaboración de té blanco con todas las garantías que otorga la normativa.» Las características únicas del té blanco El té blanco se distingue por su elaboración completamente artesanal, lo que lo convierte en una de las variedades más exclusivas dentro de la industria tealera. Su producción es de pequeña escala y demanda un proceso meticuloso que prioriza la calidad sobre la cantidad. Esta variedad conserva su color claro y sabor delicado debido a su mínimo procesamiento y posee altos niveles de polifenoles y catequinas, que contribuyen a sus propiedades antioxidantes. Se elabora a partir de los brotes tiernos y las primeras hojas de la planta de té (Camellia sinensis), recolectados manualmente cuando las condiciones climáticas son óptimas. Los mismos son sometidos a un secado natural o con leve aplicación de calor, lo que permite conservar sus propiedades bioactivas y su perfil sensorial único. El té blanco ha sido formalmente definido en el Código Alimentario Argentino como el “producto obtenido por el marchitado y secado de las yemas y las primeras hojas jóvenes con sus pecíolos y tallos tiernos, sin que haya experimentado proceso de oxidación enzimática.” De acuerdo con la Resolución Oficial, las características fisicoquímicas que debe cumplir el té blanco son: Además del reconocimiento del té blanco, la resolución también incorpora formalmente los tés saborizados y blends al Código Alimentario Argentino. Esto permite a los productores ofrecer variedades con hierbas, especias, frutas y otros ingredientes, asegurando estándares de calidad y ampliando la oferta de productos diferenciales en el mercado gourmet. El impacto en el posicionamiento del té gourmet y la diversificación productiva Argentina es el principal productor de té en América y el noveno a nivel mundial, con Misiones concentrando más del 90% de la producción del continente. La oficialización del té blanco dentro del CAA permite expandir la oferta de productos gourmet y generar valor agregado dentro del sector. Este avance no solo fortalece la identidad del té misionero, sino que también amplía las oportunidades de comercialización para pequeños y medianos productores. La producción de té blanco, al ser un proceso más artesanal, selectivo y de menor escala, se enmarca dentro del plan estratégico para el posicionamiento del té gourmet, consolidando a Misiones como un referente en la innovación y diversificación productiva. Fotografías: cortesía de Akasha Tea Argentina

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MISIONES: Molinos y cooperativas avanzan en la fijación de precios para el inicio de la zafra yerbatera

Tiempo de lectura aprox: 33 segundosA medida que avanza la semana, distintos molinos y cooperativas de la provincia han comenzado a definir los valores para dar inicio a la zafra gruesa de yerba mate. El primer anuncio provino de un molino en la localidad de Andresito, y en los últimos días se sumaron establecimientos de Dos de Mayo y San Pedro. Hasta el momento, todas las entidades que han fijado un precio lo han hecho por encima de los $305 por kilo, brindando previsibilidad al sector productivo primario en un contexto de incertidumbre. Se espera que en las próximas semanas el valor de referencia se aproxime a los $350 por kilo, garantizando mejores condiciones para los productores. En este escenario, la Mesa Yerbatera Permanente continúa desempeñando un rol fundamental como espacio de articulación entre los distintos actores de la cadena. A través del diálogo y el consenso, se trabaja en la búsqueda de soluciones que permitan sostener la actividad y garantizar el desarrollo de la próxima zafra. Fuente: Ministerio del Agro y la Producción de Misiones.-

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El alimento más consumido del mundo: el arroz se infla de mejoramiento genético, de la mano del INTA

Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 50 segundosEl INTA participa de la Fundación PROARROZ, donde se trabaja en el desarrollo de variedades “argentinas” para el cultivo. “Desarrollarlas puede llevar hasta 15 años”, plantean desde el Instituto. Con gran peso en el Litoral argentino, el arroz es uno de los cultivos de más incidencia en el mundo y con un gran potencial exportador. En el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), además, lo señalan como un verdadero motor de empleo en la región. “El arroz se cultiva en Entre Ríos, Corrientes, Santa Fe, Chaco y Formosa, donde forma una economía regional. Es el cultivo que más aporta mano de obra a la producción primaria y en Santa Fe, Entre Ríos y en esta última provincia particularmente está nucleado con la industria, lo cual le da un valor agregado a lo cosechado en el campo”, expuso José Colazo, coordinador del programa de mejoramiento genético de arroz del INTA, durante el desarrollo de Expoagro. Una de las potencialidades que más observan es la de los mercados del exterior, con países compradores que destacan la calidad del cultivo nacional. “Las variedades del INTA se caracterizan por alta productividad y calidad de grano. Nosotros, cuando empezamos a trabajar en la década de los 90, veíamos que había un escenario donde una maleza denominada “arroz rojo” invadía el lote y lo hacía improductivo”, recordó Colazo. “Entonces tuvimos que generar una herramienta porque hacer un primo del arroz cultivado hacía que fuera muy difícil la erradicación de esta maleza”, apuntó. A partir de allí, desde INTA se generó la tecnología Clearfield: la misma presenta una resistencia a herbicida en genética no transgénica. “Está presente hoy en día no solo en las variedades argentinas, sino en las variedades que se producen en Uruguay y Brasil”, comentó. “Antes de ese momento las variedades que se usaban en Argentina eran 100% extranjeras, que eran muy rendidoras en cantidad pero que le ponían un techo a la calidad. Los investigadores tomaron nota al respecto y decidieron poner manos a la obra para lograr el salto cualitativo. Eso hacía que no pudiéramos acceder a mercados de alto valor”, expuso. EL ARROZ QUE CONSUMEN LOS ARGENTINOS El especialista explicó que la industria bonifica ciertos parámetros a la hora de realizar la compra del cereal. El primer factor es la apariencia del grano. “El consumidor argentino quiere un grano translúcido, algo que se logra con genética más ambiente. Entonces, nos hemos focalizado en desarrollar variedades que presenten poco porcentaje de panza blanca, que es una mancha opaca que se genera por el mal empaquetamiento del almidón”, indicó Colazo. Luego incide el factor del “porcentaje entero” de arroz. “Cuando el arroz cáscara llega al molino, eso se descascara y si quiebra mucho, el productor recibe una penalización. Entonces, nuestras variedades se caracterizan por tener alto porcentaje de entero y alto porcentaje de total, sumado con esta transparencia cristalina del grano”, sostuvo. El criterio de selección se basa en el “tenor de amilosa”, el predictor más utilizado para la cocción que inevitablemente conlleva un requerimiento relacionado a la cocina occidental. “Más secos y más sueltos, para platos como guarniciones o ensaladas”, remarcó. La movida genética generó consecuentemente que se recuperen lotes improductivos, los cuales señalan desde INTA “actualmente tienen una calidad de grano con el que reconocen al argentino como uno de los productos de mejor calidad”. “Cuando hablo de calidad, hablo calidad industrial y calidad culinaria: el 90% de la producción es tipo largo fino. Es un arroz que tiene o ha sido seleccionado con alto contenido de amilosa en grano que genera una cocción seca y suelta, que es como nos gusta a los argentinos comer arroz”, repasó. Luego lo sigue el “doble Carolina”, un arroz que representa el 8% de la producción nacional. “Está destinado a variedades especiales donde tenemos los largo ancho o doble Carolina. Es la genética ideal para preparaciones como guiso, porque tiene una textura suave, pegajosa y absorbe mejor la salsa”, expresó. “Todo esto es un trabajo de mejoramiento. Hacer mejoramiento lleva mucha paciencia, porque diseñar una variedad lleva entre 10 y 15 años, y cuando la diseñamos no sabemos si va a tener adopción por el productor”, reflejó. ARTICULACIÓN CON EL MUNDO DE LAS EMPRESAS El INTA forma parte de la Fundación PROARROZ, con sede en Entre Ríos. En la misma se apuesta al desarrollo genético de las variedades y se nuclea a toda la cadena, desde el laboratorio hasta los buques de exportación. La articulación está garantizada a través de una ley que le da sustento y le otorga fondos. “El lema de la fundación es que para tener un arroz competitivo hay que apoyar y que tenemos que usar la investigación para solucionar los problemas. Eso a nosotros nos trae dos ventajas: sabemos de primera mano cuáles son los problemas del sector y, con los escasos recursos que tenemos, poder focalizarnos. Y también que tenemos fondos de investigación para poder hacer esta tarea de mejoramiento”, sostuvo Colazo.

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Algodón: una genética desarrollada por el INTA busca reducir importaciones desde Egipto y Perú

Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 48 segundosFue un acuerdo público-privado con las firmas Halgon SAS y Pato Pampa: se logró la elongación extra y mejor calidad de producto. “En Argentina lo podemos hacer en secano”, aseguran. “Hicimos una tecnología innovadora y resistente a distintos tipos de herbicidas, con eventos ‘apilados’. En el Gran Chaco podemos producir este tipo de algodón de forma confiable, sin el riego que requieren los países desde donde importamos”, explicó Alex Montenegro, coordinador de calidad de fibra de algodón del INTA. En el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria entienden que la alianza que establecieron con las empresas textiles Pato Pampa y Halgon SAS permitirá comenzar un camino de la industria algodonera y textil a través del cual se puedan reducir importaciones desde Egipto y Perú. “Se logró una fibra que es la primera extra larga en la Argentina, que se elonga más que cualquier variedad de algodón”. Todo esto se presentó en el stand que el INTA montó en Expoagro. Allí, uno de los plots estuvo destinado a la variedad de algodón que eligieron destacar. El largo de las fibras supera los 32 milímetros, y cuentan con un código QR con toda la información del proceso productivo. La marca de comercialización se denomina FELPA (Fibra Extra Larga Pampa Argentina), y en el Instituto la describen como “un logro de valor agregado que involucra a toda la cadena, desde el campo hasta la industria”. LA INNOVACIÓN DEL ALGODÓN “MADE IN” ARGENTINA “FELPA ya está en producción”, informaron desde INTA. Incluso, durante esa cita en Expoagro, el CEO de Pato Pampa le entregó en persona al presidente del Instituto, Nicolás Bronzovich, una de las remeras producidas por su firma generadas con los cultivos desarrollados por los técnicos de INTA. “Es suave al tacto y con un brillo único, tiene muy buen comportamiento en el campo y en la industria”, explicaron. “Necesitamos eso para no importar este tipo de algodón desde lugares como Egipto o Perú, donde se hace esta fibra de alta calidad. De este modo se logran las mejores prendas a través de la moda y la confección. Tenemos cultivos en secano y ya pudimos hacer las primeras prendas”, comentó Montenegro. En el INTA destacan que la región del Chaco permite la producción en secano, sin la necesidad de riego que insume el cultivo en los países desde donde se realiza actualmente la importación. “El Gran Chaco tiene mucha temperatura, que es lo que necesita el cultivo, y que sea libre de heladas. Pero a su vez lo que tiene es que hay precipitaciones variables, un clima duro en cuanto a las lluvias. Y bajo esas condiciones le damos el material genético”, explicó el especialista. Montenegro destacó también los conocimientos que la región “algodonera” tiene sobre la producción, un área que comprende el norte de Santa Fe, gran parte de Chaco, Santiago del Estero, Salta y Formosa. “Encontramos en esta etapa, la de los transgénicos, es que podemos incorporar esta tecnología que es un desafío hacia el futuro, que nos tiene ocupados hacia la próxima década y que nos abre una oportunidad importantísima para levantar los rendimientos del algodón”, planteó. “La zona tiene mucho conocimiento de algodón, hay una cultura latente. De hecho la estación experimental tiene 100 años haciendo mejoramiento genético, es anterior a la creación del INTA, que tiene 70 años”, remarcó. “Esto no es solo libros, se va pasando de generación en generación”, apuntó. Y cerró: “Trabajar en el INTA significa orgullo, pasión, y mirar hacia adelante muy fuertemente”. EL AVAL DE LA INDUSTRIA ALGODONERA Mariano González es el titular de la empresa de servicios agronómicos sustentables del Chaco, Halgon SAS, y celebró la sinergia productiva de la articulación. “Estamos frente a prendas con valor agregado y de gran valor comercial”, señaló. “La marca de moda de alta costura, Pato Pampa, es la encargada de confeccionar prendas distinguidas por su acabado perfecto”, adelantó González quien no dudó en destacar que “es una fibra muy suave al tacto y con un brillo único, con un muy buen comportamiento en el proceso de hilado y confección”. En cuanto a los desafíos a futuro, González anticipó que tienen intenciones de plantar esta variedad de algodón en campos cercanos a la Cordillera de los Andes, donde las condiciones agroambientales son más propicias para el cultivo. “Allí podrá expresarse bien a partir de mejores condiciones dadas por el agua de regadío, la heliofanía y la temperatura. El proyecto avanza firme”, puntualizó. Desde la otra de las firmas involucradas, Buen Corte S.A, que produce la marca Pato Pampa, remarcaron que “el algodón argentino tiene un futuro muy importante y, puntualmente, Chaco tiene una oportunidad muy grande”. “Es muy resistente, entonces, en los procesos de hilandería y tejeduría se le puede poner más tensión, porque lo soporta y con eso se logra una mejor calidad de tela, sin duda. Es un proyecto que nos entusiasma mucho y va a ser muy beneficioso”, aseguró Juan José Bertolino, dueño de la empresa. Fuente: InfoCampo

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La biotecnología como un eje estratégico: en el sur de Santa Fe, comenzó la cosecha de semillas 2025

Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 24 segundosEn las localidades de Murphy y Venado Tuerto, la Asociación de Semilleros Argentinos dio inicio a la cosecha de este año, en el marco de una actividad en la que se visitaron las instalaciones de varias empresas proveedoras de semillas. La Asociación de Semilleros Argentinos (ASA), junto a autoridades nacionales y provinciales, dieron inicio a la cosecha de semillas del año. Durante la jornada, se visitaron diferentes instalaciones de la industria semillera para mostrar la innovación, la ciencia, la tecnología y el trabajo que hay dentro de este insumo clave para el sector. Al comienzo de la recorrida, que tuvo lugar en la ciudad santafesina de Murphy, se conoció la planta de Advanta y luego, el evento se trasladó hacia la localidad de Venado Tuerto, donde se visitaron el laboratorio de Syngenta y el semillero Stine. “La recorrida por estas empresas pone en evidencia y de manifiesto las inversiones que los socios hacen en infraestructura, capacitación de recursos humanos, mantenimiento de tecnología y desarrollo de nuevos programas de investigación, capacidad de análisis de laboratorio y control de calidad, con los parámetros más altos a nivel internacional de semillas”, valoró Nicolás Gear, presidente de ASA. Y amplió: “Hoy es una jornada muy importante para ASA porque es donde podemos dar justa cuenta de todo lo que los socios aportan, invierten y se comprometen para que al productor le llegue la mejor tecnología disponible en el mercado”. UNA CADENA ARGENTINA PARA LAS SEMILLAS Acto seguido, el director Ejecutivo de ASA, Alfredo Paseyro, remarcó el avance que se dio en Expoagro, con el lanzamiento de la Cadena Argentina de la Semilla. “Como industria semillera hace tiempo que venimos trabajando con las otras instituciones y este año decidimos poner esto en sociedad, lo hicimos en Expoagro. La Cadena Argentina de la Semilla es un espacio de trabajo donde compartimos todo lo que hacemos, identificamos las oportunidades y también las cosas que queremos resolver con los decisores, en este caso el subsecretario Manuel Chiappe”, remarcó Paseyro. También subrayó: “Innovamos, hacemos tecnología, trabajamos en calidad y sustentabilidad, para poner en valor todo lo que hace esta industria y nuestra mirada está siempre puesta en el producto”. En este contexto, Manuel Chiappe, subsecretario de Producción Agropecuaria y Forestal, mencionó: “Creemos que el Estado tiene que crear las condiciones para que el privado se desarrolle, para que el privado produzca, genere riqueza, desarrollo tecnológico y empleo”. En ese sentido, consideró que “la biotecnología está como un eje estratégico de trabajo de la Secretaría y por ello nos juntamos con todas las empresas para proponerles una forma de trabajo que incluya una simplificación de procesos para mejorar su competitividad”. LA VISIÓN DE LAS EMPRESAS DE SEMILLAS Por su parte, Pablo De Lafuente, director Regional de las Américas de Advanta, sumó: “El girasol es una oportunidad gigante para nosotros. India viene creciendo exponencialmente y, si continúa en esta línea, van a pasar de consumir cuatro millones de toneladas de aceite de girasol a nueve”. También mencionó como un punto clave lo que se está discutiendo en la Unión Europea: incorporar girasol al SAF (combustible de aviación sostenible). “Por eso es importante la colaboración de la industria. Pero desde nuestra parte debemos asegurar alta trazabilidad”, enfatizó. Asimismo, Cristian Tissera, Producción Head para Latam Seeds Syngenta, declaró: “Abrir las puertas de nuestro semillero y compartir nuestra actividad es fundamental para visibilizar el aporte que realizamos a la industria y al país”. Además, valoró la presencia de funcionarios, colegas de la cadena de valor, docentes, estudiantes, periodistas y técnicos, porque “todos ellos son pilares fundamentales para que la industria semillera siga creciendo”. “Espacios como este nos permiten seguir impulsando la innovación y el desarrollo de semillas de calidad, que son la base de una agricultura más productiva y sustentable”, prosiguió. Finalmente, Manuel Rosasco, gerente general para Stine Argentina, expresó: “Estamos mostrando como industria el potencial que tiene el campo argentino. Vimos todo el proceso que sufre una variedad para llegar a manos del productor, desde ese primer cruzamiento hasta el último incremento, para darle esa variedad superadora al productor con el valor agregado de toda la mano de trabajo y de todo el aporte que va a expresar ese rendimiento para llevar al mercado argentino un escalón más arriba”.

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“Todo cambia con la lluvia, menos lo que ya se perdió”

Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 38 segundosAl hacer una evaluación del estado de la actividad primaria en la zona de Castelli, Chaco, el ingeniero agrónomo Hugo Kolazinsky, comentó a Agroperfiles lo que se muestra luego de una intensa sequía, con ola de calor, confrontados con las lluvias que llegaron el pasado jueves resumiéndolo de esta manera: ”Todo cambia con la lluvia, menos lo que ya se perdió” En esa zona, “la última lluvia la tuvimos el 20 de enero y de ahí se se cortó todo febrero hasta el 10 de marzo cuando cayó el primer chaparrón y lunes pasado en mi campo, cayeron unos 30 milímetros”, narró. La ola de calor y la falta de agua “hizo mucho daño, la verdad, estaba en emergencia el departamento también como toda la provincia, y tenemos muchos productores que tienen los cultivos muy afectados dependiendo el tipo en la fecha de siembra, en su mayoría son irrecuperables”, dijo. En el caso mío, los lotes tempranos lo dieron bien en el caso del algodón. La verdad que el que sembró septiembre o fines de septiembre, primeros días de octubre, hoy ya esos lotes fueron levantados. Medianamente una buena calidad de fibra, con buenos rendimientos, precisó Kolazinsky . LOS LOTES SEMBRADOS ENTRE NOVIEMBRE Y DICIEMBRE Sin embargo, el mayor problema se dió con los que teníamos sembrados ahora a mediados de noviembre o los primeros días de diciembre, que le agarró todo el soplete con las altas temperaturas básicamente, porque por ahí uno calaba y tenía humedad, pero las temperaturas eran tan extremas que había periodos de horas a los cuales se expusieron los lotes durante 15 ó 20 días, y las plantas literalmente, se quemaron”, indicó. Es decir, según el técnico, el principal factor fueron las temperaturas tan altas, más que la falta de lluvias- A la par, indicó que “el año pasado tuvimos 15 días que nos cocinó y era problema de humedad y temperatura, pero este año, no digo que había humedad suficiente en lotes donde hacia el este, pero tuvimos algunos chaparrones, pero lo que nos liquidó fue lo fuerte que estaba el sol”. “AHORA, EL CALOR FUE MAS INTENSO” Recordó que “antes andábamos con mi padre en el campo y a los 20 centímetros ya veíamos humedad, encontrábamos raíces activas en lotes de algodón principalmente y vos mirabas la parte aérea del cultivo y estaba totalmente afectada”. Prosiguió diciendo que “lo que pasa que ahora, las temperaturas nocturnas de 30 a 32 grados y a la siesta llegábamos a tener 47 a  48 grados, entonces ahí después sí, obviamente, que se fue grabando porque pasaban los días, las temperaturas seguían y no caía ninguna gota”. O sea, “no es solo la temperatura, pero el daño ya comenzó diríamos cuando teníamos algo de humedad, hasta la que llegó el lunes pasado pero ya sin posibilidad de recupero”, indicó Kolazinsky. LA AFECTACIÓN El técnico señalo que en la zona de Castelli se vieron afectadas severamente unas 2500 hectáreas de algodón, y que el 25 o el 30% se salvó porque se sembró desde fines de septiembre hasta finales de octubre. En cuanto a los lotes que se fueron cosechando, y que arrancó la cosecha acá en la zona hace un mes tuvimos lindos rindes y buena calidad de fibra”. El problema se armó con los lotes tardíos, donde hoy los rendimientos sabemos que pueden ser muy bajos. “LO POCO QUE QUEDA TIENE EL ALICIENTE DE LA LLUVIA” De lo poco que queda claro que la lluvia le dará una manito, e inclusive en algodón se puede cosechar unos buenos lotes, estimó.  Dijo a la par que en la zona de Castelli “hay muchos productores como es el caso mío, que hacemos granos, hacemos ganadería, hacemos horticultura, poco girasol por el problema de los pájaros, pero bueno, en algo uno siempre le puede ir bien, en otro no y la ganadería hoy los precios son bastante buenos”, acotó. LA GANADERIA “Nuestra ganadería va a estar mejor ahora con cuando comience a crecer la pastura, el problema principal que tenemos no obstante es el agua y vemos que en algunos campos, bajaron los caudales de los pozos de la de las perforaciones, las represas estaban al límite, algunos ya cargando agua. Pero bueno, con estas lluvias no fueron muchas, nosotros llevamos un acumulado de 50 mm desde julio pasado hasta hoy”, indicó. Por ahí uno dice, “Castelli, ve la información de tantos milímetros.” Y sí, puede ser cierto. Pero es muy variable, diríamos, te llueve 40 y a los 5 km te llueve 10 o llueve 12. O sea, es muy variable cómo se están dando las precipitaciones y la falta de una lluvia realmente general de 50 o 60 milímetros para arriba es necesaria como para acumular agua en los reservorios naturales, los bajos, las cañadas que hay más al norte”. Fuente: AgroPerfiles

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El maíz respira profundo: finalmente, la chicharrita casi no hizo ruido en toda la campaña

Tiempo de lectura aprox: 1 minutos, 51 segundosSi bien el último informe de la red nacional de monitoreo de este insecto muestra una mayor presencia de la plaga, en el 80% de la superficie sembrada ya no puede hacer daños. La prevención tuvo resultado. La cosecha de maíz 2024/25 ya está encaminada y la campaña está cerrando con una gran noticia para los productores: la chicharrita del maíz, la plaga que causó estragos en el ciclo anterior y que se temía volviera a provocar problemas en el actual, nunca pasó de una leve señal de alerta. En las últimas horas, la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus Maidis, el equipo multidisciplinario e interinstitucional que se armó precisamente para prevenir la posibilidad de un nuevo inconveniente grave con este insecto, publicó su 15° informe de la campaña y el panorama no difiere demasiado de lo que ha venido reportando en las últimas ediciones. La presencia de la chicharrita del maíz ha venido incrementándose, pero no en niveles peligrosos y en un momento de la campaña en que el cereal, por su estadio fenológico, ya no corre riesgos de verse afectado por el complejo de enfermedades que transmite este insecto vector. EL PANORAMA DE LA CHICHARRITA DEL MAÍZ “El 15° informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis registró una mayor presencia de la plaga, como era de esperarse para la época del año y el cese del control debido a que más del 80% de los maíces ya superaron la etapa de vulnerabilidad al achaparramiento”, señalaron desde la Asociación Maíz y Sorgo Argentino (Maizar), una de las entidades que integran la Red. No obstante, los expertos aconsejan continuar con el monitoreo, no solo para preservar a los maíces sembrados más tardíamente, sino también para seguir generando información relevante para manejar la plaga en las próximas campañas. De manera puntual, el relevamiento alcanzó entre el 24 de febrero y el 13 de marzo a 378 localidades maiceras de la Argentina y “mostró lo previsible: la chicharrita incrementó su presencia en todas las regiones, particularmente en las zonas endémicas del norte del país, como el NOA y el NEA”, ratificó el resumen de Maizar. Pero amplió: “La buena noticia es que más del 80% de los cultivos de maíz ya está a salvo del complejo de enfermedades que transmite este vector, dado que ya se encuentra en etapas fenológicas reproductivas (R1-R6) o vegetativas tardías (VT), y en algunas localidades del Litoral o las regiones del Centro ya se está cosechando o cerca de hacerlo”. “En general se ve que obviamente aumentaron las poblaciones de chicharritas, por la época estival y porque se dejaron de hacer intervenciones químicas de control. Pero este aumento llegó demasiado tarde, cuando ya los cultivos se encuentran fuera de la etapa de susceptibilidad”, explicó Alejandro Vera, investigador de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) y coordinador de la Red. De todos modos, el experto insistió en que, de cara al futuro, “es importante estudiar qué pasa con la población del vector. Por eso es preciso seguir monitoreando, independientemente de que el cultivo esté protegido: hay que seguir viendo cómo fluctúa en el tiempo la dinámica de esta población, para seguir generando información. Cuanta más información recolectemos, más precisos vamos a ser para la toma de decisiones”, indicó.

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Cómo impactó la sequía en el Oeste de Chaco y los desafíos para la próxima campaña

Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 31 segundosEl oeste de la provincia del Chaco, una zona que ha experimentado un gran desarrollo agropecuario en los últimos 20 años, enfrentó una situación crítica debido a la sequía extrema, que recibieron recién el pasado sábado algunas lluvias que comenzarán a cambiar al menos las pasturas naturales para la ganadería, aunque ya para cultivos como algodón, soja y maíz, ya es tarde porque las pérdidas son irreparables. Regiones como Pampa del Infierno y Los Frentones, conocidas por su producción agrícola, han sido duramente golpeadas por las condiciones climáticas adversas. Para analizar este panorama, en diálogo con Agroperfiles, el ingeniero agrónomo Lucas Vicentín compartió su evaluación sobre el impacto en los cultivos y las perspectivas para la próxima campaña. UNA SEQUÍA QUE NO DIO TREGUA. “El clima no ha sido ajeno a este patrón de sequía que se viene dando en los últimos tres años, pero en los dos últimos se acentuó aún más”, explicó Vicentín. “Si bien en 2023 hubo sequía, las altas temperaturas hicieron que los cultivos colapsaran en marzo en cuestión de 20 días. Este año, el proceso fue más largo y la situación se agravó” Desde la última lluvia significativa, registrada entre el 24 y el 28 de enero, solo ha habido chaparrones aislados que no lograron aliviar el déficit hídrico. Recientemente hubo precipitaciones este fin de semana que no alcanzan a cubrir los déficit hídricos.  “En casi 50 días, no habíamos superado los 15 a 20 mm de lluvia acumulada, lo que, sumado a temperaturas extremas, ha generado un estrés severo en los cultivos”, señaló. LOS CULTIVOS MÁS AFECTADOS. Según Vicentín, el algodón ha sido el más perjudicado. “Las altas temperaturas y la falta de humedad afectaron al cultivo en una etapa crítica de su desarrollo. La mayoría de los lotes se sembraron entre finales de noviembre y principios de diciembre, por lo que la demanda hídrica era muy alta en esta etapa, y el estrés climático impidió que completara su ciclo productivo”. El maíz y la soja también sufrieron pérdidas significativas. “En el caso del maíz, muchas plantas se ven verdes, pero sin espigas o sin granos, lo que indica que hubo una falla en la fecundación debido a las altas temperaturas durante el período crítico. En la soja, los cultivos sembrados antes de diciembre fueron los más afectados, mientras que algunos lotes sembrados en enero aún podrían ser cosechables, aunque con rendimientos bajos”, explicó. En cuanto al sorgo, Vicentín destacó que su impacto es menor en la región porque se utiliza más como cobertura de suelo. ¿TRIGO O GIRASOL? EL DILEMA DE LA PRÓXIMA CAMPAÑA. Con este panorama, la gran pregunta es qué cultivos podrán implantarse en la próxima campaña. “Antes de definir si se sembrará trigo o girasol, es fundamental que lleguen lluvias importantes en los próximos meses”, advirtió Vicentín. El problema radica en el régimen de lluvias del Chaco, que entre mayo y septiembre suele registrar precipitaciones escasas. “Para sembrar trigo con una base sólida, el suelo debería contar con al menos 100 a 150 mm de humedad acumulada, lo que implica que deberían llover entre 250 y 300 mm en los próximos dos meses, algo que hoy parece poco probable”, señaló. En el caso del girasol, la situación es más flexible. “El girasol necesita menos agua acumulada, ya que ingresa en su período crítico en septiembre-octubre, cuando en teoría comienzan a mejorar las lluvias. Sin embargo, también es clave contar con humedad superficial suficiente para la siembra en agosto”. DECISIONES CLAVES PARA LOS PRODUCTORES. Frente a este escenario, el ingeniero agrónomo enfatizó la importancia de tomar decisiones con cautela y precisión técnica. “No se puede sembrar trigo con apenas 40 mm de lluvia caída. La desesperación por cubrir los lotes puede llevar a decisiones apresuradas, y lo que hoy parece una solución podría convertirse en un problema mayor en pocos meses”, advirtió. Por ahora, los productores de la región mantienen la expectativa en torno a las lluvias pronosticadas para el fin de semana, con la esperanza de que puedan marcar el inicio de una recuperación. “Entrar al otoño sin lluvias es una señal preocupante. Necesitamos un cambio en el clima para poder planificar la próxima campaña con mayor certidumbre, porque en realidad estas lluvias de este fin de semana son mínimas con respecto a lo que necesitamos para enfrentar los nuevos desafíos”, concluyó Vicentín.

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Algodón: Por qué Arandú es una buena alternativa para la sequía y la resistencia.

Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 27 segundosEn un contexto desafiante para el algodón y otros cultivos debido a la sequía extrema, el sector agropecuario sigue apostando a la innovación. En la reciente Expo Agro, el equipo del INTA Sáenz Peña presentó avances en genética del algodón y anticipó el lanzamiento de una nueva variedad que promete mejorar la estabilidad del cultivo en condiciones adversas. En Agroperfiles Radio, conversamos con el genetista Mauricio Tcach acompañado de Alex Montenegro, especialista en fibras, sobre esta novedad en semillas de algodón, que será presentada próximamente en sociedad, como parte de una jornada a campo que se realizará entre el INTA, el Grupo Agroperfiles, la Fiesta Nacional del Algodón y el gobierno de la provincia del Chaco a través del Ministerio de la Producción, según confirmó el titular de la cartera, Oscar Pablo Dudik. El objetivo del desarrollo de este tipo de cultivares es permitir a la Argentina disponer de líneas de algodón con distintos grados de resistencia a herbicidas–señalaron– estableciéndose un sistema de selección de origen nacional, que pueda dar respuesta al área algodonera y su medio ambiente. Aseguran que “es diferente al de otras zonas de cultivo en el mundo, con otro tipo de problemáticas de malezas”. En este punto, se debe destacar la colaboración para este proyecto de empresas nacionales como Gensus, productores  y el Grupo Agroperfiles, resaltando que esta investigación, no sólo apunta a la parte agronómica, sino que también genera un camino para futuras investigaciones encaradas desde el punto de vista del mejoramiento genético del algodón en la Argentina, vinculando al INTA, con el sector empresario y productores, indicaron los especialistas. Se estima que para el 2025 se inscribirá la variedad y se realizarán los primeros lotes a escala comercial LA VARIEDAD QUE RECOGE LA SABIDURÍA DEL PRODUCTOR. Arandú es el nombre de la nueva variedad de algodón que el INTA presentará en la Fiesta Nacional del Algodón. “Arandú significa ‘sabiduría’ en guaraní y refleja la experiencia de los productores”, explicó Tcach. “Muchos nos comentaban qué características buscaban: resistencia al glifosato, hojas que compitan con malezas, ramas más largas, entre otras. Todo eso lo integramos en esta variedad”. Además, Arandú es la primera variedad en Argentina con resistencia a imidazolinonas. “Esto nos pone a la vanguardia en mejoramiento genético”, destacó Tcach. ADAPTACIÓN A LA SEQUÍA: LA CLAVE DE ARANDÚ. Uno de los aspectos más sobresalientes de esta variedad es su capacidad de adaptación a la sequía. “Atravesamos una de las sequías más extremas registradas en décadas. En enero, febrero y hasta el pasado jueves 20 de marzo no hubo lluvias, algo que tiene una probabilidad de ocurrencia del 1%. A pesar de esto, Arandú se ha mantenido entera cuando otras variedades colapsaron”, explicó a Agroperfiles el genetista. Esta variedad presenta dos picos de floración, lo que permite que la planta ajuste su producción según las condiciones climáticas. “Si las condiciones no son óptimas en la primera floración, la planta genera una segunda sin comprometer su desarrollo”, detalló. UNA ALTERNATIVA PARA LOS DESAFÍOS CLIMÁTICOS. El déficit hídrico es una preocupación creciente en el sector agropecuario. “Los medios nacionales ya están hablando de que algo extraño sucede con el clima. La sequía prolongada es un problema que llegó para quedarse, y necesitamos estrategias para adaptarnos”, señaló Alex Montenegro. “La producción agrícola siempre ha sido una industria a cielo abierto, expuesta a los riesgos climáticos. Por eso, contar con variedades más resilientes es fundamental. Así como en la historia bíblica de José en Egipto se almacenaron alimentos en tiempos de abundancia para enfrentar la escasez, hoy debemos prepararnos para enfrentar estos cambios con tecnología e innovación”, reflexionó. EL FUTURO DEL ALGODÓN Y LA GENÉTICA. Arandú no será la única novedad en el sector. “Estamos trabajando en un proyecto para incorporar resistencia a nuevos herbicidas y mejorar aún más la estabilidad del cultivo”, adelantó Tcach. La presentación oficial de esta variedad se realizará en el marco de una jornada que se realizará en Saenz Peña en mayo próximo. “Sabemos que la situación es difícil, pero la mejor manera de enfrentarla es seguir innovando. Arandú es el resultado de años de trabajo y del aporte de los productores. Estoy seguro de que será una variedad que sorprenderá y marcará un antes y un después en el cultivo del algodón”, concluyeron Tcach y Montenegro.

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