Tiempo de lectura aprox: 1 minutos, 49 segundos
Lograr que los operarios de los establecimientos rurales reciban capacitación, es por si mismo un logro ya que genera capacidad y mejores perspectivas de cumplimiento de metas que se trazan puertas adentros en cada unidad productiva, dicen a Agropefiles Mariela Martín(presidente) y María Mercedes Bogado(vocal titular) de la Sociedad Rural del Chaco.
Actualmente, la región dispone de una amplia variedad de técnicas y tecnologías de proceso generadas tanto a nivel local como externo, listas para su transferencia y difusión con el fin de incrementar la productividad de los sistemas ganaderos.
En este contexto, cobra una relevancia crítica contar con mano de obra calificada para el trabajo adecuado con el ganado; por ello, la mejora continua de los conocimientos en el manejo del rodeo bovino no solo beneficia a los productores del este chaqueño, sino que impacta de manera directa y positiva en toda la producción ganadera regional al incorporar personal calificado.
En el marco del convenio INTA- Sociedad Rural del Chaco y en un escenario donde la cría se posiciona como la actividad que requiere el mayor incremento de eficiencia para elevar la producción de carne, se puso en marcha el Programa de Capacitación del INTA para Operarios Ganaderos en el predio de la Sociedad Rural de Chaco.
Con una convocatoria que superó las expectativas y obligó a establecer cupos por la alta demanda debido a su modalidad estrictamente teórico-práctica, este ciclo representa una respuesta estratégica a las demandas del sector productivo.
“Tuvimos una concurrencia muy masiva que, como era teórico-práctico, tuvimos que poner cupo”, destacó Bogado, quien subrayó además el valor de este convenio enfocado en dar respuestas concretas: “Se trabaja en todo: en pastura, en nutrición, en manejo de animales. Así que muy enriquecedor el curso”.

LA CAPACITACION COMO BASE
La fortaleza de este trayecto formativo radica en su diseño dinámico y aplicable, estructurado para transferir conocimientos de manera inmediata al trabajo diario en los establecimientos. La capacitación se organiza combinando explicaciones teóricas con un fuerte entrenamiento directo sobre el terreno y la práctica.
Al respecto, la ingeniera agrónoma Diana Piedra, directora del Centro Regional Chaco-Formosa del INTA, remarcó la relevancia de articular la teoría con el terreno. La especialista explicó que las jornadas están pensadas para que los operarios asimilen los conceptos claves —tales como la sanidad ganadera y la gestión de pastizales— para luego validarlos y ejercitarlos mediante la observación y la práctica directa a campo, cerrando el proceso con instancias de intercambio.

Durante esta primera etapa, la practicidad del temario se enfocó en dar soluciones a los desafíos cotidianos del peón rural: alimentación bovina (suplementación, destete, uso de pasturas, silos, henos y rastrojos), control de aguadas y alambrados, y sanidad animal (programas sanitarios, atención del parto, lactancia, destete y el manejo seguro de medicamentos veterinarios y herramientas menores).
El entrenamiento de los trabajadores rurales continuará en las semanas siguientes para completar el programa previsto. “Este ciclo se va a continuar en próximas instancias con cuestiones relacionadas a bienestar animal y otras técnicas relacionadas al manejo del ganado”, adelantó Piedra. Las siguientes etapas incorporarán temáticas claves como la higiene y seguridad laboral, el trabajo seguro en la manga, el uso de Elementos de Protección Personal (EPP) y el registro formal de la información en los establecimientos ganaderos.


