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El presidente de la Cámara Algodonera Argentina -CAA—Carlos Almiroty habló sobre la semilla, la genética y la importancia del uso correcto de la simiente fiscalizada.
Fué contundente al remarcar la posición institucional de la entidad algodonera respecto del cumplimiento de la normativa vigente.
“Obviamente nos paramos del lado de la legalidad, en este y en cualquier tema, como institución no tenemos dudas, no tenemos ningún tipo de ambivalencia. Siempre la institución va a estar del lado de lo que establezca la ley”, afirmó en declaraciones al programa Agroperfiles Radio.

Al mismo tiempo, aclaró que cuando una normativa es considerada injusta, la posición institucional es recurrir a las autoridades para plantear su modificación.
Puntualmente sobre el respeto de la propiedad intelectual, sostuvo que la postura de la entidad es clara, aun cuando pueda comprender otras miradas o críticas sobre la cuestión.
“En lo que es el tema respecto de la propiedad intelectual, como institución es clarísimo y, en todos los ámbitos donde se nos consulta o participamos“, Y agregó: “Más allá de entender otras posturas, otras miradas, las críticas que se puedan hacer, muchas de las cuales podemos también compartir, la postura de la institución es la legalidad, que debe respetarse el derecho de la propiedad intelectual de la semilla”.
“NO NOS GUSTA CUMPLIR CON LAS LEYES, Y ESO NO DEBE SER ASI”
A partir de esta cuestión, amplió su reflexión al cumplimiento de las normas en el país y consideró que se trata de una problemática cultural que excede al sector semillero.
“Me parece que uno de los grandes problemas que tenemos como país, justamente en general, y ahí sí me salgo del tema semilla, es que no nos gusta cumplir con las leyes, pero eso no debe ser así”, sostuvo.
En esa línea, cuestionó el comportamiento de las propias autoridades y lo extendió a los distintos niveles de la sociedad.
“Empezando por las máximas autoridades del país a lo largo de la historia de Argentina, son los primeros que, cuando no les gusta la ley, borran con el codo lo que promulgaron con la mano. Y le cabe a todos los poderes, de los tres poderes de la República, y de ahí para abajo hasta el argentino más chiquitito”, afirmó.

“Vamos al aspecto culturla y somos esto, y así nos ha ido”, agregó, al considerar que uno de los desafíos pendientes es comprender que el cumplimiento de la normativa debe estar por encima de las preferencias personales.
“Creo que es una de las cosas que ojalá con el tiempo podamos ir entendiendo: que a uno le guste o no, la ley está para ser cumplida y respetada. El tema semilla no escapa de esa máxima”, concluyó.
EL PRECIO DEL ALGODON
Al analizar el mercado internacional del algodón, Almiroty señaló que el precio continúa siendo un factor determinante para el consumo masivo, aunque consideró que la cadena algodonera tiene argumentos vinculados al cuidado ambiental y la salud que todavía no son aprovechados con la suficiente fuerza.
“La gente se maneja con el bolsillo. Si no tiene plata, es muy difícil que pueda elegir la calidad, por lo menos los grandes consumidores masivos.
El tipo que tiene bolsillo y se viste con la alta costura es otra cuestión, pero el consumo masivo de las poblaciones va a ir a lo que le sea la relación precio-producto más conveniente para él”, explicó.
Sin embargo, destacó que el algodón cuenta con una característica que, a su entender, la industria debería utilizar con mayor énfasis para defender su participación en el mercado frente a las fibras sintéticas.
Fuente: Agroperfiles

