Después de 35 años de servicio, Ignacio Paunero se jubiló del INTA.
Tiempo de lectura aprox: 33 segundosInvestigador en horticultura y aromáticas, dejó una marca profunda no solo en lo técnico, sino también en lo humano. Después de 35 años de servicio, Ignacio Paunero se jubiló del INTA. Investigador en horticultura y aromáticas, dejó una marca profunda no solo en lo técnico, sino también en lo humano. Desarrolló variedades de cebolla (Victoria INTA, Paula INTA y Alcira INTA), coriandro (Wenceslao INTA y Quique INTA) y mostaza (Delfina INTA), aportando al crecimiento de cultivos que hoy forman parte del patrimonio del INTA. También fue pionero en incorporar el enfoque de higiene y seguridad en la empresa agraria, generando publicaciones, contenidos de formación y más de 20 años de cursos para productores, asesores y técnicos. Llegó desde Catamarca hace más de 25 años y eligió San Pedro como lugar de trabajo y vida. Quienes compartimos el camino con él sabemos que su aporte fue mucho más que técnico: deja compromiso, generosidad y una forma de hacer las cosas con sentido público. ¡Gracias, Ignacio!


