Tiempo de lectura aprox: 1 minutos, 27 segundos
La campaña triguera en el Chaco permite observar un buen desarrollo de los lotes implantados, que alcanzaron las 190.000 hectáreas donde en la mayor parte de la región cayeron lluvias oportunas la semana antepasada y se permite visualizar buenos rindes.
Al respecto, el ingeniero agrónomo Martín Gonzalo Canteros hizo un repaso ante Agroperfiles de esta campaña. “Aunque el trigo mantiene su superficie habitual, todo indicaría que habrá buenos rindes, aunque será necesario al menos dos buenas campañas de verano para que el sector logre recuperarse de los últimos años de quebrantos”, evaluó.

En relación al girasol, el ingeniero señaló que las altas temperaturas aceleran los procesos de llenado de grano, lo que puede impactar en la producción de aceite. “Cuando aumenta la temperatura, el girasol llena el grano más rápido, pero eso no significa que tenga más aceite. Los mejores resultados se dan cuando el proceso se cumple de manera regular, en unos 20 días aproximadamente”, detalló.
Canteros también advirtió sobre la relación entre los cambios de tiempo y la aparición de plagas: “Cada vez que cambia el tiempo, la naturaleza dispara procesos. Los insectos reconocen la baja de presión atmosférica previa a la lluvia y activan su ciclo. En este momento ya estamos viendo el avance de enfermedades en maíz y otros cultivos”, señaló.
Dijo que el monitoreo constante de las condiciones climáticas y de los cultivos es fundamental para anticiparse a los posibles problemas y tomar decisiones oportunas en la producción agrícola chaqueña.
Canteros recordó que en campañas pasadas hubo registros de lluvias importantes en agosto, aunque muchas veces el productor tiende a recordar más los años malos que los buenos. “Venimos apaleados de tres años duros y eso nos hace olvidar las campañas buenas. El clima cambia demasiado rápido y por eso es fundamental pensar en seguros agrícolas. Puede parecer tirar la plata si no pasa nada, pero cuando las papas queman es necesario estar protegido”, advirtió.
Observó, en tanto, un fuerte crecimiento del girasol en la provincia, que estaría ganando espacio sobre otros cultivos tradicionales. “El girasol no solo ocupa su superficie de siempre, sino que también le está quitando lugar a la soja y al algodón. Calculo que pasaremos las 400.000 hectáreas y que unas 150.000 provienen de otros cultivos”, explicó.
Según Canteros, el precio actual del girasol, en torno a los 350-360 dólares, lo hace especialmente atractivo para los productores: “Con 2.000 kilos de girasol en campo ya se torna un cultivo exitoso. Además, permite cubrir rápidamente compromisos económicos, algo clave para el productor chaqueño”, señaló.


