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El subsecretario de Recursos Forestales eliminó a los ingenieros agrónomos para que firmen los planes de manejo de suelos y aguas, en una decisión que generó una fuerte reacción no solo de los profesionales de las ciencias agrarias sino también del propio arco de los productores forestales.
Al eliminar a los agrónomos, le dio esta facultad para la habilitación a los profesionales Ingenieros Forestales matriculados.
Allí, ardió troya, ya que la rehabilitación de los cambios de uso de suelo fue una fuerte lucha de todo al ámbito productivo, y al que adhirieron los ingenieros agrónomos, y en lo cual “los profesionales de las ciencias forestales tuvieron una actitud muy particular”, dicen en ámbitos del CPIACh
Tan claro como el agua, entonces, el CPIACh advirtió que esta medida “va a debilitar la sustentabilidad y la seguridad técnica en el manejo de suelos del Chaco”.

FORESTALES POR AGRÓNOMOS
La norma dejó sin efecto a partir del 5 de noviembre pasado la disposición que establecía que los ingenieros agrónomos estaban facultados para firmar exclusivamente los planes de manejo de suelos y aguas y se las pasó a los ingenieros forestales.
Se refiere a las disposiciones N° 039/10 y 041/10 de la ex subsecretaría de Recursos Naturales del Chaco, que reglamentan el otorgamiento de planes de aprovechamiento de cambio de uso de suelo y de limpieza de áreas quemadas y/o eliminación de especies invasoras, en cuyo marco se requiere en forma obligatoria la presentación de planes de manejos.
SEÑAL DE ALERTA
El comunicado firmado por la presidente del Consejo, María Silvana Zago dice que ek reciente dictado de la Disposición N° 778/25 por parte de la Subsecretaría de Desarrollo Forestal del Ministerio de Producción y Desarrollo Económico Sostenible encendió una señal de alerta entre los profesionales agrónomos del Chaco.
La norma, que deja sin efecto la histórica Disposición N° 166/10, elimina la obligatoriedad de que los Planes de Manejo de Suelos y Aguas sean elaborados y firmados exclusivamente por Ingenieros Agrónomos.

Detrás de lo que podría parecer un simple cambio administrativo, se esconde una decisión que afecta directamente la sustentabilidad ambiental, la seguridad técnica y jurídica de los procedimientos, y el respeto por las incumbencias profesionales establecidas por ley.
No se trata de una disputa corporativa, sino de una defensa del rol técnico que garantiza que cada intervención sobre el suelo chaqueño se realice con criterios científicos, de conservación y sostenibilidad.
El Decreto 1472/85, reglamentario de la Ley 446-I, define claramente que la planificación, dirección y asesoramiento técnico en materia de suelos y aguas son competencias exclusivas del Ingeniero Agrónomo. Modificar de hecho esa atribución implica desconocer un marco normativo que fue concebido para proteger uno de los recursos más valiosos de nuestra provincia: el suelo.
REQUIERE FORMACION UNIVERSITARIA ESPECIFICA
Cada plan de manejo de suelos, desmonte o limpieza de vegetación con fines agrícolas debe partir del diagnóstico técnico del recurso suelo, comprender su capacidad de uso y definir medidas de conservación que aseguren la productividad sin comprometer su equilibrio. Esa tarea requiere formación universitaria específica, experiencia profesional y responsabilidad ética. Quitar esa intervención no solo degrada el proceso, sino que abre la puerta a decisiones improvisadas que podrían comprometer la sustentabilidad futura de amplias zonas productivas.
LO PROFESIONAL ES PROFESIONAL
Desde el CPIACH expresamos con firmeza que las incumbencias profesionales no son discrecionales ni pueden ser objeto de reinterpretación política o administrativa. Son el resultado de leyes, resoluciones y años de formación técnica que garantizan la idoneidad en la gestión de los recursos naturales.
Por ello, solicitamos públicamente la revisión y retractación inmediata de la Disposición N° 778/25, y el restablecimiento de la normativa anterior, que aseguraba que los Planes de Manejo de Suelos y Aguas continuaran bajo la responsabilidad de profesionales habilitados y competentes.


